miércoles, 19 de septiembre de 2018

Nuevo curso, misma lucha

Empezamos un nuevo curso político con la mirada puesta en las citas electorales de 2019: municipales, autonómicas y europeas ocuparán gran parte de nuestro día a día para intentar, con trabajo, humildad y convicción, afianzar el camino andado.

Y el camino andado es que sigan siendo cada vez menos las personas desempleadas en la provincia de Cáceres y en Extremadura. Desde que el PSOE gobierna las administraciones regional y provincial, el paro ha bajado y ahora hay menos de cien mil parados en Extremadura, cuando gobernaba el PP de Monago llegaron a las 170.000 las personas desempleadas.

Son aún demasiadas, es cierto, y por ello el Presidente de la Junta y con él todas y todos los socialistas extremeños seguiremos exigiendo al presidente del Gobierno un Plan de Empleo Especial para Extremadura, como se lo exigimos al anterior Presidente sin éxito, plan de empleo que, junto a un tren digno, un tren del siglo XXI, el Ave, son los retos más inmediatos que debemos resolver.

Mientras tanto, una derecha se pelea con la otra derecha para demostrarle al electorado, más de derecha, quién es más puramente de derechas. Este circunloquio, por absurdo, no deja de ser cierto.

Así, mientras ellos se despechan cara al sol, nosotros, el PSOE continuamos avanzando en la construcción de una región y una provincia que dé pasos hacia un futuro que nos debe encontrar dispuestos a conquistar.

Ya dije en estos días que las elecciones no son una mera competición en la que hay que ganar. El ganar por ganar carece de sentido si no es para fortalecer nuestras políticas que, a la vista del frío número estadístico, está dando resultado y todo ello recuperando derechos, reabriendo urgencias, llamando a oposiciones, ampliando el cuerpo docente y, repito, disminuyendo el paro.

No quiero olvidarme del nuevo hospital de Cáceres que será una realidad a finales de este año. Será un hospital de vanguardia, referente para toda la provincia y que vendrá a dar servicio a una población que lo necesita y lo exige después de haber sido congelado, olvidado y despreciado por las políticas insensibles e insolidarias del gobierno del PP la pasada legislatura.
E
n consecuencia, este nuevo curso nos deparará mucho esfuerzo para continuar con la misma lucha, reivindicando, allí en Madrid, lo que necesitamos y merecemos y aquí, en la provincia y en la región, trabajando con marcadas políticas de desarrollo y sostenibilidad en nuestros pueblos y ciudades.

Vivimos para avanzar juntas y juntos, para incluir a la gente en nuestros objetivos de desarrollo y, por supuesto, para lograrlos y estamos en el buen camino.


domingo, 29 de julio de 2018

Tres años mejorando la provincia de Cáceres



Hace tres años la provincia de Cáceres estaba en una situación desesperada, con dinero y ejecuciones abortadas por un gobierno provincial -del PP- que trabajaba concienzudamente para el plan más siniestro de la derecha extremeña: cerrar los pueblos de la región.

Lo que ellos llamaban austeridad, fue en realidad asfixia a los municipios, a los que trataron de forma sectaria y partidista, ignorando que la política debe servir a las personas y no a los partidos.

En estos días, el Gobierno socialista de la Diputación provincial de Cáceres, hizo balance de tres años de trabajo en la provincia. Tres años en los que se le ha dado la vuelta a una realidad que carecía de esperanza y que hoy ve reactivar, en cada pueblo, en cada comarca, las inversiones, la cultura, el desarrollo y la presencia de un ejecutivo socialista que, aún heredando una situación lamentable, fue capaz de lanzar a la calle su proyecto político.

Pero más que importarnos lo hecho durante este tiempo, nos ocupa lo que debemos hacer para seguir avanzando hacia una provincia más moderna, más sostenible y más vital que nunca, sabiendo que tenemos a la despoblación como enemiga y contra ella están dirigidos todos los cañones de las decisiones del gobierno socialista de la Diputación. No será sencillo, pero estamos en ello.

Profundizar la inclusión con el Plan Integra, asumir la necesidad de repoblar nuestra geografía con servicios que generen empleo, apostar por el cuidado de nuestros mayores y potenciar la activación económica a partir del desarrollo tecnológico, la innovación y la cultura, tal y como se ha venido haciendo con la fibra óptica, Muro Crítico, el Plan Desarrolla y demás decisiones.

No queremos hacer propaganda de lo hecho sino recordar a todo el mundo, que la política sirve a la ciudadanía y no al revés, que la política es una herramienta de transformación en la que los resultados son juzgados cada cuatro años por la gente. Continuaremos avanzando, imaginando un futuro posible para la provincia de Cáceres, con las personas en el foco de las decisiones.

Siempre Cáceres


Sumar nombres a un proyecto puede parecer, desde lejos, un dato menor. Sin embargo, cuando una organización se concibe a sí misma como una herramienta para que la ciudadanía pueda ver recompensado su esfuerzo con políticas que le correspondan, la dimensión de las decisiones cobra, si se quiere, mayor sentido.

Por ello cada nombre, cada compañera o compañera que ocupa un cargo, debe ser consciente de que detrás hay un Partido, el PSOE, que tiene una visión de futuro para el territorio en el que somos capaces de, con nuestras decisiones, favorecer el progreso, la igualdad y la justicia social.
 He dicho hasta la saciedad que solos no somos nada, que le debemos todo al PSOE, un partido con mayúsculas, acostumbrado a liderar las transformaciones y a ofrecer su lealtad cuando no gobierna. 

Nuestra tesis es simple pero efectiva: juntos, sin dejar a nadie en el camino, por un futuro mejor.
 El eje de nuestras políticas pasa por una serie de prioridades compuestas por el interés común de la provincia de Cáceres. Por encima de todo está el interés de la provincia que no es otra cosa que la necesidad de las y los cacereños por encontrar respuestas a un futuro cada vez más complejo y hostil, un futuro que requiere del talento de todas y de todos, los que están y los que deben volver.

La provincia de Cáceres debe dar un paso al frente, sin importar ni medir nada que no sea el interés de nuestros pueblos y ciudades. Ante todo, y ante todos, dar un paso al frente, repito, para ofrecer a la región nuestra voluntad de multiplicar proyectos que generen empleo sostenible, riqueza para repoblar e infraestructuras para asumir lo que viene con la garantía de la capacidad de nuestras gentes.

No preguntes lo que puede hacer tu país por ti, sino lo que tú puedes hacer por tu país, decía JFK. Mirad, yo creo que la provincia de Cáceres ha dado, históricamente, muestras de lealtad y esfuerzo al servicio de un interés común que era, es y será, siempre el mismo, es decir, una Extremadura mejor y convergente con el resto del país y del continente, pero creo que la provincia y su gente ha dado siempre más de lo que ha recibido y que es momento de plantarnos ante lo que las demás administraciones deben, por imperativo histórico, hacer por nosotras y nosotros.

Decía el flamante subdelegado de gobierno, José Antonio García Muñoz, que luchará por la igualdad entre provincias y desde esta tribuna respaldo lo dicho. El PSOE de la provincia de Cáceres y las y los cacereños que ocupan puestos de responsabilidad harán todo lo que deban para garantizar la igualdad absoluta entre provincias.

No hay lógica alguna que nos pueda relegar porque tenemos con qué y sabemos cómo hacerlo. Siempre Cáceres no es un grito excluyente sino una reivindicación que se reafirma en lo que somos para generar lo que seremos. Hay utopías que se hicieron realidad con la capacidad como bandera. En eso estamos y hacia allí nos dirigimos: comunicaciones, transportes, empleo, inversiones. Lucharemos por todo ello aquí y ahora.

jueves, 12 de julio de 2018

Ser humanistas

Escribió el poeta estadounidense, Walt Whitman, que la vida es lo poco que nos sobra de la muerte y, humildemente, quiero agregar que toda rebeldía ante el odio, toda sublevación ante la barbarie y toda barricada ante la selección premeditada de quienes deben seguir o perecer, es una de las grandes obligaciones morales del socialismo.

No sólo debemos confiar en la bondad de los seres humanos, sino y, sobre todo, fomentarla con acciones que eduquen y venzan a la miseria de quienes divulgan aberraciones, concertinas, miedos y vejaciones garantizadas por la inacción política.

Todo ello es antagónico a una ideología que se ampara y reproduce en la igualdad, la fraternidad, la libertad, el humanismo y la justicia social. Nadie, que no sea un asesino serial, puede mirar a los ojos de una niña de siete años y dejarla morir en el medio del mar.

Nadie con una pizca de humanidad en su corazón, puede apartarse de la responsabilidad que implica salvar y dar cobijo a quienes huyen de la guerra, del hambre y de la miseria, exactamente igual que nuestras abuelas y abuelos, que huían de la guerra civil, de la pobreza y de la represión, porque España ha sido un país de exiliados forzados que buscaron y encontraron la solidaridad en otras partes del mundo.

No se trata de sentirse bien con uno mismo como pueblo, al rescatar de la muerte a más de 600 personas, 200 niñas y niños. No es una cuestión de caridad ni de autoestima. Es una lección de humanismo, un simple pensar y ejercer nuestro pensamiento en favor de la humanidad, sin fronteras, con ciudadanos y ciudadanas del mundo que huyen por culpa del mundo rico que los empobreció, maniató y mutiló en la búsqueda de nuestras frivolidades mercantiles, como consecuencia inmediata de la mezquindad que se multiplica inoculando el miedo en la gente.

Hemos podido rescatar de la muerte a quienes el resto de Europa dio la espalda, pero hemos dejado morir a miles y seguiremos, como continente, dejando morir a otros miles si no somos lo suficientemente fuertes, desde el punto de vista político, como para torcer la dirección de los países de la Unión.

Los compromisos hay que cumplirlos y saber no sólo que es un deber moral, sino una necesidad para países que se marchitan de forma acelerada y que son incapaces de garantizar la paz y el bienestar de su gente. Así que vivamos como una oportunidad para el futuro ser la esperanza de aquellos que lo perdieron todo. Un mundo sin fronteras sería un mundo en paz, todo lo contrario de lo que tenemos hoy, aunque, de vez en cuando, la sangre de los asesinados por la codicia no nos salpique.


miércoles, 20 de junio de 2018

Contra el machismo, mujeres

La paridad, el protagonismo de las mujeres en las decisiones y la igualdad como forma de vida y de acción política, ha sido, es y será, objetivo y bandera del socialismo. No vamos a sacar pecho por algo que venimos haciendo en la provincia de Cáceres y en Extremadura desde hace años. No en vano, presidencias, consejerías, listas electorales, direcciones generales, concejalías y secretarías generales están ocupadas, en igualdad, por socialistas capaces, luchadoras y feministas.

Que el gabinete de Pedro Sánchez tenga más ministras que ministros nos reconforta, porque en Extremadura también tenemos su equivalencia en más consejeras que consejeros y no es un dato menor, sino una profunda convicción que se planta ante los numerosos casos de machismo dentro de un patriarcado que intenta maquillar su indudable decadencia con formas más sutiles, pero igual de aberrantes.

Que artículos en los medios -más reaccionarios unos que otros- hablen de la figura, el rimen o el guardarropa de las compañeras en el gobierno del PSOE, y que alguno de esos artículos estén firmados por mujeres que se prestan a humillarse ante el conservadurismo de este país, nos reafirma aún más en los techos de cristal que debemos seguir rompiendo por el bien de nuestra sociedad.

Capacidad, talento, currículum , antecedentes, verbalización, proyectos y estrategias, avalan a las mujeres que el PSOE llama para estar en la vanguardia de los cambios que necesita nuestra provincia, nuestra región, España entera.

Seguimos avanzando hacia una ciudadanía completa en materia de igualdad de oportunidades, justicia social y de visibilización, porque ante el machismo, ante la rabia contenida de la derecha y ante los restos de un patriarcado que nos ha sumido en el atraso y la desigualdad, nuestra opción es más y mejores mujeres en todos los espacios relevantes en los que tengamos capacidad de decisión.

Nos queda mucho camino en materia de igualdad de género, pero también en materia de igualdad social. Profundizar en derechos y garantizar la equidad en oportunidades ante el empleo, la educación, la sanidad y los servicios, está dentro de las prioridades de máxima relevancia para el PSOE.

En este camino persistiremos andando y construyendo, junto a una sociedad que ya respira aliviada, pero también esperanzada ante el cambio político protagonizado por el socialismo que, una vez más, ha dado un paso al frente para ocuparse del destino de un país que pedía a gritos regeneración ante la oleada de casos de corrupción que salpican, día a día, al primer partido de la oposición.

No nos conformamos y ante esta nueva etapa, seguiremos reivindicando lo que la provincia de Cáceres necesita. Nuestras diputadas y diputados así lo harán por mandato, deber y compromiso con toda la población cacereña. Empleo e infraestructuras para seguir avanzando. No vamos a parar hasta conseguirlo, y sí, con mujeres como protagonistas ante los últimos coletazos de un machismo en retirada, como la derecha misma.


viernes, 8 de junio de 2018

Ibarra y socialismo

Se han escrito ríos de tinta acerca del proceso de construcción de un país, España, que salía de la larga noche franquista y aspiraba a ver la luz de una democracia plena, donde la libertad, la justicia social y la igualdad apagaran definitivamente la oscuridad de la dictadura.
Hay quienes sostienen que los cambios revolucionarios son provocados por una inercia social que converge en la creación de una nueva época, con nuevos valores y, sobre todo, nuevas prioridades. Pues bien, España, hoy podemos afirmarlo, hizo una revolución pacífica pero profunda, una revolución que cambió de pies a cabeza la geografía nacional, Extremadura no fue testigo de piedra en todo este proceso, que hizo posible que hoy nos reconozcamos como una sociedad moderna y justa.
Yo soy de los que creen que sí, que las transformaciones profundas obedecen a un cambio de pensamiento social, pero que, sin el liderazgo oportuno, correcto y visionario, cualquier época puede acabar en todo lo contrario de lo que aspiraba a ser.
Y aquí, en Extremadura, ese liderazgo, ese nombre, el visionario que imaginó una tierra de oportunidades, una tierra que venciera a su pasado y que acabara con su lacrimógena historia de exilio y pobreza, se llamó Juan Carlos Rodríguez Ibarra.
Un socialista cabal, de esos que saben que la política es la herramienta para incluir y abrir las puertas del futuro a los que siempre habían estado marginados, la herramienta para garantizar la igualdad de oportunidades, la herramienta para progresar sin dejar a nadie en la cuneta.
Y vaya que si lo hizo. Sus políticas, en los sucesivos gobiernos que presidió, contribuyeron a que la Extremadura de los jornaleros se transformara en la Extremadura de las ingenieras, los médicos y los maestros. Que la Extremadura de las igualas se convirtiera para siempre en una región de servicios sanitarios ejemplares y extendidos por toda la región. Que la Extremadura de los tópicos se convirtiera en una Comunidad Autónoma preparada para ganar el futuro.
Hoy, a pesar de advenedizos e izquierdistas de salón que quieren reinventar la esencia de la izquierda, las y los socialistas extremeños sabemos que Juan Carlos Rodríguez Ibarra y socialismo, como ejemplo de igualdad, justicia social y visión de futuro, son lo mismo, por eso su nombre y su trabajo por esta tierra serán siempre parte de la historia de España, de Extremadura y del PSOE.

lunes, 21 de mayo de 2018

Nuestra encuesta es el trabajo

Mucho se habla estos días sobre las encuestas que arrojan tendencias hacia un lado u otro del arco parlamentario, hacia un lado u otro de los intereses creados para intentar preparar la continuidad de ciclo ideológico a la que aspira el poder económico de este país, viendo que el PP está amortizado, manchado, agotado.

Y lo que es peor, se analizan -las encuestas- desde las fuerzas políticas como si de un hecho inobjetable se tratara. Parece ser que nos olvidamos, a fuerza de lecturas adivinatorias, lo que ocurre en el día a día y las explicaciones que ofrecemos a la ciudadanía.

Porque una elección no se gana en 15 días, aunque sí se puede perder. Una elección se gana en el día a día mirando a la cara de la gente, escuchándola y aportando soluciones concretas, viables, reales y de calado para la ciudadanía. Oír, ver, tocar la realidad.

Ese es nuestro trabajo, no comentar y debatir encuestas sobre datos más o menos objetivados detrás de teorías demoscópicas que no curan, no educan ni dan trabajo a las personas.

El PSOE de la provincia de Cáceres, su ejecutiva provincial y toda la militancia sabe que nuestros esfuerzos, decisiones, pensamientos y proyectos están destinados a revertir los problemas históricos de nuestro territorio.

Sabemos que tenemos que trabajar para romper la tendencia demográfica y plantear soluciones inmediatas contra la despoblación que, si no la paramos, acabará por cerrar, uno a uno, nuestros pueblos.

Por ello, semana a semana, mes a mes, año a año, la Diputación provincial de Cáceres gobernada por el PSOE, lanza planes tendentes a generar empleo y a la igualdad de oportunidades para que cada cacereña y cacereño pueda elegir dónde y cómo proyectar sus vidas.

No es fácil, lo sabemos, pero no vamos a perder tiempo en las encuestas porque sabemos qué necesita nuestra provincia y trabajamos para cumplir con la gente, siempre, abriéndonos a sus requerimientos y dando lo mejor de cada uno de nosotros para hacer más provincia, más población, más igualdad y menos desempleo.

Nuestra encuesta será en mayo y la vamos a ganar porque trabajamos todos los días para que ello ocurra.