miércoles, 20 de julio de 2016

Extremadura en el futuro


Miguel Ángel Morales y los retos de Extremadura
El Debate sobre la Orientación Política General de la Junta de Extremadura, el debate sobre el estado de la región, es una enorme oportunidad de saber de dónde venimos, dónde estamos y sobre todo pensar, proponer y contraponer diferentes formas de ver el futuro de las y los extremeños. Diferencias que sumen y no bloqueen. La política es la herramienta para hacer del acuerdo un espacio común para construir lo que viene.

Sin embargo, estamos acostumbrados a aceptar con normalidad que todas las oportunidades que se presentan para contrastar proyectos, se cambien por ocasiones para desgastar al gobierno o para interpretar la realidad en clave de rédito político. Y no está bien porque la gente no se lo merece.

Además no es eso lo que espera la sociedad, que harta de choques y negativas sin sentido, por estar vacías, sufre los encontronazos de los que buscan postularse ante la opinión pública desde los medios porque no han sido capaces de demostrar nada útil en la calle.

A lo largo de toda nuestra historia, el socialismo se ha presentado a la sociedad, con mayor o menor éxito, como una alternativa clara a la derecha, como un espacio en el que la inmensa mayoría social podía sentirse cómoda y una fuente de recursos que ponían la mirada en lo que debemos conseguir para Extremadura.

Este 2016 gobernando con dificultades en minoría, pero recuperando derechos y servicios públicos, no es la excepción. Guillermo Fernández Vara y su equipo seguirán intentando buscar acuerdos que beneficien a la región por encima de cualquier interés partidista. No hay excusas para no hacerlo ni mezquindades que hagan mirar hacia el costado y no encarar los problemas de la gente con soluciones reales.

Sabemos que la oposición cree, en su mayoría, que el desgaste es la forma de roer votos al PSOE y precisamente esa idea que tienen de la política es lo que la gente detesta. Estamos aquí para pelear por cada extremeño, estamos aquí para no sucumbir ante intereses que nada tienen que ver con Extremadura, estamos aquí  para poner a la gente en el centro mismo de cada una de nuestras políticas.

El PSOE no se queja de lo que nos dejaron, aunque nos hubiera gustado que fuera mejor. El PSOE se presenta para pensar el futuro, sin olvidar el presente, y darle un empujón definitivo a esta región que necesita cambios para generar riquezaempleo y asentar población. Tenemos capital humano para hacerlo, tenemos proyecto, tenemos el apoyo de la gente y no pararemos hasta lograrlo.

lunes, 11 de julio de 2016

Extremadura empieza a caminar


Morales y rescatar Extremadura
La bajada del paro en el mes de junio es una nota importante que se repite por cuarto mes consecutivo. No obstante no vamos a festejar absolutamente nada porque el mercado laboral continúa comportándose de forma endeble en tanto y cuanto rige una reforma laboral que apuesta por la precarización del empleo para complacer a los mercados.

A pesar de ello, en Extremadura hemos conseguido detener la sangría y construir vías que ayuden a las familias a seguir adelante, con esfuerzo y sufrimiento, no lo podemos ni lo queremos negar, pero con un gobierno que apunta sus medidas a rescatar a la gente más desfavorecida por una crisis con aires de cambio definitivo de modelo, una crisis que llegó para cargarse el estado de bienestar e imponer las leyes de un mercado centrado en los números y no en las personas.

Rescatar a la gente en Extremadura se llama abrir comedores escolares, aumentar las becas para libros y restituir el transporte escolar gratuito. Rescatar a la gente, en Extremadura se llama pagar la Renta Básica, reabrir urgencias rurales y retomar la construcción del nuevo hospital de Cáceres.

De la debilidad estructural en la que nos dejó un gobierno basado en la mentira, como el de Monago, no hacemos una excusa, sino el argumento de nuestra fortaleza. Por mera oposición a lo que destrozó el PP en esta región, hemos marcado las pautas para recuperar lo que, en cuatro años, Monago le negó a Extremadura.

Hemos empezado a caminar y es lo que defenderemos en el debate de la región, un debate que estará marcado por quienes queremos reconstruir Extremadura y los que quieren seguir apostando por estrategias electoralistas. No esperamos aliados, pero ojalá tampoco alianzas de extremos, como hasta ahora, con el único afán de destruir al PSOE.

No importa, vamos a seguir hacia adelante porque nos moviliza tender puentes con la ciudadanía, harta ya de cuentos, debates irracionales y postureo de aquellos a los que solo interesa el poder.

El gobierno de Vara, atravesando la peor tormenta que hemos visto en Extremadura, tiene la mirada puesta en el horizonte, sin olvidar el presente, porque esta región saldrá adelante sin dejar a nadie en la cuneta y aceptando propuestas constructivas que tengan como objetivo mejorar la vida de la gente.

lunes, 4 de julio de 2016

Es hora de reflexionar


Morales y el no a la autocomplacencia
 Los resultados electorales del PSOE en toda España han sido malos. No podemos entender nuestra relación con la gente desde los eufemismos y toda autocomplacencia nos hará más débiles. Vamos a las elecciones para ganarlas y lo que no sea ganar para ser gobierno, no es un buen resultado.

Debemos abrir un periodo de reflexión sincero y saber por qué la abstención nos ha castigado, por qué el Brexit nos ha castigado y por qué, en definitiva, hemos sido víctima de una lucha planteada desde la superioridad moral de una eufemística izquierda que, en el mismo día festejaba en catalán y se caía a pedazos en español. Si ellos mismos se fragmentan ¿a quién quieren unir?

Este país necesita urgentemente que las y los socialistas reformulemos algunas cuestiones y que intentemos buscar el camino que nos haga ser mucho más que la primera fuerza de la izquierda. Debemos ser un partido que gane elecciones y gobierne, con discursos claros y estrategias pensadas en el largo plazo.

La gente vota lo que vota, porque el voto es suyo y no nuestro. Quien ponga el foco en el desprecio hacia las y los votantes –algo muy comunista por cierto-, se equivoca y atenta contra el sentido más básico de la democracia: el respeto por la libertad del otro más que por la propia.

En democracia no de derrota a nadie. En democracia se convence y si se convence te votan. ¿Obvio? No sé yo… La historia del socialismo es la historia de un partido que sufrió persecución y que nunca hizo del victimismo su causa, que sufrió atentados y que nunca se lucró electoralmente con ello, posiblemente por eso somos el partido que mayor simpatía despierta entre las y los españoles.

¿Y por qué no nos han votado? Es lo que debemos respondernos internamente y salir a la calle con las ideas claras y un proyecto que reformule nuestros puntos débiles. Debemos rehacernos para contactar con la gente que no nos ha votado y que es socialista y con la gente que no nos ha escuchado y que aspiramos a que lo hagan.

Los resultados, repito, han sido malos y aunque en Extremadura tenemos el mayor voto porcentual del PSOE, no vamos a ignorar que no hemos ganado. El PSOE no ha ganado en ninguna CC AA y tenemos un problema que necesita de lo mejor de este partido para resolverlo y potenciar todo lo que tenemos para seguir ofreciendo a España.
Somos el primer partido de la oposición y desde ese punto de partida tenemos que llegar a ser, para ganar, la gran alternativa a la derecha. Nos preocupa el país y nuestro gran objetivo será convencer para gobernar. Es hora de reflexionar para saber cómo hacerlo.

martes, 14 de junio de 2016

Comprometerse es estar


Miguel Angel Morales
El pasado sábado tuve el honor de estar junto a compañeras y compañeros vascos que sufrieron en carne propia el horror del terrorismo y la visión totalitaria de un mundo que no reconocía más que una forma de entender, sentir y pensar, en este caso,  de Euskadi.

Mientras algunos miran la vida desde la óptica del puro individualismo, de la más absoluta mezquindad y de las estrategias de presión para obtener cargos y espacios rutilantes sin apenas habérselo ganado, nuestros compañeros vascos recordaron a más de uno, que el compromiso es estar y seguir adelante sin pedir nada a cambio aún a costa de la propia vida. Vaya lección nos dieron, cuando desde otra perspectiva, más mundana y servil, se convive con ausencias interesadas y con ambiciones desmedidas.

Sería bueno recordar, en este punto, a Ramón Rubial, un vasco que el franquismo desterró a Las Hurdes y que es otro ejemplo de lucha por la libertad, él decía que a quien pide, a quien presiona, a quien quiere ocupar sillones, a esos, es precisamente a los que no se les debe abrir la puerta. Por el contrario, a los que no piden, a los que pelean, a los que dan todo por nuestros principios sin pedir nada, a esos el Partido debe ponerlos en primera fila.

Después de estar con Juan Carlos Domingo, María Ángeles Muñoz e Italia Canna, me fui a casa con la tranquilidad de saber que la generosidad, el esfuerzo y nuestros valores descansan a buen recaudo en el anonimato de su esperanza y que a pesar del terror que vivieron y de silencios cómplices, consiguieron, renunciando a su libertad individual, lograr la libertad colectiva y la paz, enarbolando la bandera de la igualdad y del bien común.

Estoy orgulloso de mis compañeras y compañeros, de los que defienden con honor nuestras ideas y de los que, en silencio, sin apenas poder llegar a fin de mes, nos acompañan y asistieron a un acto que no fue, ni más ni menos, que la prueba misma de que el socialismo se jugó la vida para que hoy vivamos en paz y en libertad, aunque algunos nos señalen y otros aspiren a salvarse a sí mismos.

miércoles, 8 de junio de 2016

Primeras filas y silencios


Morales y la primera fila
Debemos entender que no todo da lo mismo. No da lo mismo ponerse delante de la gente y mirarle a los ojos con las verdades que sabemos, que intentar embarrar el campo y esconderse en los eslóganes y en las mentiras, como no es lo mismo quitar que poner, y mientras Monago y el PP quitaba, Vara y el PSOE pone.

El contexto político implica que sí hay sillones, pero sillones es una metáfora de cargos de gestión y de responsabilidad para hacer, para enfrentarse a los problemas reales, en vez de llevar una lista con todo lo malo que ha hecho el otro, mientras “yo y los míos”, nos la pasamos bien viajando, frunciendo el ceño y haciendo como que, de verdad, nos importan las personas.

Es verdad también que no se gobierna desde la Asamblea y que, suponíamos, que nada era mejor que dar espacio para gestionar a una fuerza emergente que prometió ser el mesías de la regeneración y se ha quedado, en Extremadura, en aliado de Pedro Escobar y Alejandro Nogales, sí, esos que votaban a favor de los recortes de Monago y de sus "historietas" aún por contar.

Ir a por el PSOE no es novedad. Ya lo intentaron otros y seguirán intentándolo, mientras la gente, allí fuera, sigue diciendo que se siente más identificada con el PSOE que con cualquier otra fuerza política y seguimos siendo el partido que genera más empatía. Que nos voten más o menos depende de muchas cuestiones que hoy no viene al caso debatir, pero cuando el PSOE es el PSOE, gana, y es una verdad como un templo.

Dejemos de lado las consignas y los eslóganes que aburren a la ciudadanía y distorsionan el foco del debate. Es de recibo decirle a la gente que hay sillones a derecha e izquierda y cuando el pluralismo se entiende de forma correcta, implica ceder y conceder, dar y recibir, ir más allá y quedarse más acá. La gente no nos elige sólo para fiscalizar al gobierno. La gente nos elige para ayudar a abrir Urgencias, restituir rutas escolares o contratar más docentes.

Nos elige para que los hospitales operen por la mañana y por la tarde, para que se pague la Renta Básica, para que se estudie en libros y no en fotocopias y para que no le expolies a tu pueblo, por estrategia política impuesta por Madrid, meses de soluciones al boicotear sin leer un Presupuesto.

Por tanto, ahí está la gestión y desde ahí la capacidad de hacer y de equivocarse, de enfrentarse a los problemas y de dejar de una vez por todas la contemplación de señalar con el dedo a quienes llevamos años dando lo mejor de nosotros por la gente y por una ideología. Algunos deben aprender a ponerse en primera fila y otros a callarse. Lo estamos haciendo.

domingo, 29 de mayo de 2016

Sí al PSOE


Sí al PSOE
Hace unos días decía que la gente encuentra razones para respaldar al PSOE y para, sobre todo, empujarlo a seguir pensando, hablando, proponiendo y encontrando soluciones para hoy y para el futuro próximo y no tan próximo.

Llenar el vacío que dejó el PP en Extremadura es nuestro deber a pesar de las dificultades. Un vacío real, con Urgencias cerradas, becas extinguidas, comedores escolares sin servicio, un sistema sanitario deficitario y desabastecido y unas arcas regionales destrozadas.

El PP extremeño de Monago, al igual que el PP de Rajoy, se confabularon para subir los impuestos, atentar contra los derechos individuales y colectivos, recortar en educación, sanidad, dependencia y, además, aumentaron el déficit y la deuda pública por encima de lo imaginable. ¿Cómo se explica? ¿Tendrá que ver la concepción ética de un partido s cerca de la Púnica, de la financiación irregular,  de la gurtel... que de las personas y sus problemas?  El “sé fuerte” de Rajoy a Bárcenas castigó a toda España.

En Extremadura, con la vida de la gente quebrada y una economía en ruinas, con un desempleo histórico, exilio del talento y acoso y derribo al municipalismo, que iguala y garantiza el progreso en cada uno de nuestros pueblos, el PSOE llegó al gobierno, hace un año, sin buscar excusas y equilibrando las cuentas para recuperar la vida de la gente.

No estamos en el mejor momento que imaginamos, pero estamos mejor que hace un año, a pesar de la irresponsabilidad de aquellos que prefirieron estrategias sectarias en vez de sentarse a promover unos presupuestos regionales, que han llegado con casi 5 meses de atraso, que no es, ni más ni menos, que un atraso en las ayudas para la población que más lo necesita.

Por eso, y porque creemos en la gente, nuestra actitud es positiva, esperanzadora, constructiva y sin atajos. Vamos en línea recta hacia el futuro con un sí para que la gente nos ayude a seguir impulsando reformas que mejoren sus vidas, sus expectativas de futuro y el porvenir de nuestras hijas e hijos.

Sí al PSOE significa poner lo que el PP nos ha quitado, recuperar lo que el PP nos ha expoliado y a partir de allí potenciar el modelo de región y de país con el que soñamos, un país con un nuevo modelo productivo, un país más solidario, un país más igual, un país sin corrupción, un país en el que no se mate a las mujeres por ser mujeres, un país con trabajo...Las razones del sí están en nuestras conductas y eso, en política, es gestionar para todas y todos, sin distinciones y sin excluir a nadie.

martes, 24 de mayo de 2016

Somos el PSOE


Somos el PSOE
España, Extremadura, la provincia de Cáceres, cada pueblo, cada ciudad, los parajes naturales y la gente, sobre todo la gente, necesita que el PSOE acuda a la cita electoral con orgullo de saberse capaz de seguir construyendo futuro, de multiplicar la convivencia y de contribuir a más y mejor igualdad para conseguir una sociedad mejor.

Vamos a salir a la calle con la cabeza alta, porque sabemos cómo transformar lo malo y potenciar lo bueno, porque entendemos que la ciudadanía necesita soluciones a pesar de los muchos problemas que nos dejó el PP en la región y por supuesto que no vamos a excusarnos ante nada ni ante nadie, porque estamos aquí para caminar juntas y juntos hacia el cambio.

No vamos a permitir que Rajoy y un gobierno manchado por la corrupción siga despilfarrando el dinero de las pensiones. Zapatero se fue dejando más de 70 mil millones de euros que aseguraban la tranquilidad y el futuro de los pensionistas. Rajoy, el líder de un partido que comparte prontuario con la Púnica y la Gürtel, se ha gastado más de 40 mil millones de euros de los dejados por el gobierno socialista.

No, la derecha sólo gestiona bien su dinero, el de sus intereses, el de sus beneficios y el de sus amigos. Conciben el poder como una herramienta para afianzar un sistema en el que sobreviven los suyos a costa de las personas, de las becas, de la igualdad, del desamparo de las mujeres ante la violencia machista, de las infraestructuras, de la sanidad y de todo aquello que es patrimonio colectivo.

Somos el PSOE, sí, los que hicimos todo aquello que la gente sabe, un Partido que no quiere seguir hablando del pasado porque tenemos un reto con el futuro, con un cambio frontal y sincero que nos augure una mejor época para las generaciones que vienen y el país que los cobija o expulsa, según quién y cómo gobierne.

No vamos a perder tiempo en la guerra sucia del cuerpo a cuerpo y repito lo que siempre dije: el PSOE no tiene adversarios a la izquierda. Nuestro adversario es cualquier forma de derecha, cualquier política excluyente y cualquier trama de corrupción. Lo malo lo cambiamos desde dentro porque este partido, además de ser un partido, es una ideología con un gran reto futuro: cambiar el modelo productivo de España.

Somos el PSOE y tenemos esperanza en nuestro trabajo diario y en las personas. Creemos en ellas, no damos la espalda, ni recurrimos a falsedades para usar a la sociedad como trinchera política para arañar un voto más. Estamos aquí para ganar las elecciones porque somos un partido de cambio, de evolución, de progreso y de principios. Nuestra estrategia es mirar hacia adelante. Que los necios e interesados en sí mismos hagan lo que quieran. Nosotros vamos a ganar el futuro para que nadie se quede en la cuneta.