sábado, 28 de octubre de 2017

Retos por delante"


No es lo mismo hablar que actuar y tenemos en el futuro inmediato demasiados retos como para detenernos en simples elucubraciones discursivas, por ello necesitamos más acciones que enunciados. Es hora de actuar y fortalecernos ante las injusticias que venimos sufriendo. Como dijo la presidenta de la Asamblea en su discurso del día de Extremadura, “siempre hemos amado en silencio a Extremadura. Es hora de alzar, de levantar la voz.

Por eso, el 18 de noviembre marcharemos a Madrid, todas y todos, sin distinción de colores políticos, para exigir que, de una vez por todas, Extremadura cuente con un tren a la altura de nuestros planes de futuro.

Hasta la extenuación repetimos que las infraestructuras cohesionan territorios y, por tanto, ciudadanos. Definitivamente merecemos lo que es nuestro para contar con una herramienta fundamental de cara a la transformación que el gobierno socialista de Extremadura está poniendo en marcha.

Porque un tren del siglo XXI que invite al viajante y al viajero a venir y que permita a nuestros productos ser más competitivos a nivel nacional e internacional, son un eslabón de una transformación económica total que incluye elementos tan imprescindibles como la banda ancha y la economía verde.

Tenemos un plan para construir un mañana y dentro de ese plan exigimos herramientas contemporáneas e imprescindibles para encarar lo que viene con garantías de éxito. Sin comunicaciones ni transportes decentes, es imposible abordar cualquier cambio estructural.

Así pues, que el gobierno de España piense, de una vez por todas, que esta región, leal a la cohesión territorial y a la unidad como garante de la fortaleza del país ante el mundo, merece lo que es suyo, sin chantajes, sin estridencias, pero con el paso firme.

Unidos para ganar


Mis primeras palabras son de agradecimiento a la militancia que, una vez más, ha sido ejemplar, constructiva, respetuosa, participativa y decisiva para orientar el PSOE que queremos en la provincia de Cáceres. Quiero agradecer públicamente a la Ejecutiva saliente su imprescindible trabajo para ganar las elecciones municipales pasadas.

Dicho esto y sin dedicar ni un minuto a la autocomplacencia, quiero dejar claro que vamos a ponernos en marcha para multiplicar voluntades y lanzarnos a los barrios, las calles, los pueblos, las ciudades, para construir con solidez y firmeza una alternativa que nos haga vencer en las próximas citas electorales y cumplir con nuestros grandes objetivos: revalidar la Diputación y la Junta y ganar las elecciones generales para tener un presidente socialista en España.

La única fórmula para obtener las mayorías que necesitamos es la unidad. Nadie, absolutamente nadie, sobra a la hora de aunar fuerzas de cara a los retos que se nos presentan por delante. La gente nos necesita y no vamos a defraudarles, porque somos la imprescindible herramienta útil para el bienestar y la justicia social.

Nuestra primera acción conjunta será organizar, apoyar y manifestarnos el 18 de noviembre en Madrid para exigir al gobierno el tren que se merece Extremadura, el AVE, que cohesione y nos ayude a generar riqueza. Unidos por una causa esencial para el futuro de la provincia es una gran ocasión para liderar y conseguir las reivindicaciones que planteamos.

Así pues, a trabajar denodadamente por la sociedad, por construir progreso en igualdad y por hacer de nuestro gran Partido el vehículo con el que defender a los más débiles y hacer que, cada día que pasa, lo sean menos, porque una sociedad de iguales es una sociedad que garantiza la felicidad de la mayoría. Militantes Unidos para ganar, decididos a conseguirlo. Somos el PSOE.

lunes, 24 de julio de 2017

Un ejemplo más de la militancia socialista


Estas últimas semanas, las y los socialistas extremeños, hemos vuelto a ser un ejemplo. El proceso de primarias regional que hemos vivido, fue respetuoso, activo, lleno de propuestas y leal, si entendemos la lealtad por decir lo que pensamos y creemos de frente y sin dobles lecturas.

Como en todo accionar democrático, la legitimidad de un resultado contundente te obliga, si se quiere, a ser mucho más responsable que cuando la victoria es pírrica. El proyecto de partido de Guillermo, como fortaleza para ganar a la derecha, obtuvo un 67% de los votos, resultado incontestable, pero no por ello con derecho a hacer del PSOE un partido personalista.

Evidentemente, Guillermo lo sabe y estoy convencido que las propuestas de Eva y Enrique serán muy tenidas en cuenta para construir un partido más fuerte aún, porque no nos olvidemos, somos la federación con mayor porcentual de voto socialista de España.

Me gustaría también expresar mi orgullo por una militancia que, en cada proceso de primarias, va asumiendo desde el respeto las legítimas diferencias y matices en las propuestas que hacen las y los candidatos.  El respeto a todas las opiniones vertidas, mayoritariamente, en redes sociales es algo fundamental y en cada proceso se nota un avance en este aspecto. El regional ha sido ejemplar y lo será en provinciales y locales, estoy seguro de ello.

Tenemos delante de nosotros muchos retos como para parar a descansar en el camino. Un proyecto colectivo requiere del esfuerzo desinteresado de todas y todos aquellos que se sientan capaces de aportar su forma de entender las relaciones humanas dentro de una organización tan importante como nuestro Partido.

Por tanto, concluyo estas líneas felicitando a Guillermo, a Eva y a Enrique por su campaña, pero, sobre todo, a la militancia socialista que participó de unas  primarias que han sido consecuentes con el alma democrática de un Partido, el nuestro, que sigue creciendo a pesar de su longevidad. Nuestro PSOE goza de muy buena salud. Hay mucha gente que nos está esperando y no  vamos  a defraudarles.

lunes, 3 de julio de 2017

Dos años para seguir creciendo

 
La realidad es todo aquello que se puede constatar con hechos concretos. Esta obviedad, no por serlo, resulta menor en tiempos de relatos falsos y narraciones que poco tienen que ver con la correlación de situaciones demostrables.

Vivimos en la época de la posverdad, o lo que es lo mismo, de la simple mentira revestida por la repetición de construcciones artificiales que socaban el verdadero objetivo de la política: diagnosticar para resolver. En esto de la consecución del poder por el poder mismo, o lo que es lo mismo, fines que justifican los medios, el construir futuro parece ser lo de menos y el cortoplacismo, en una especie de relato breve de ficción verosímil, se intenta imponer por encima de, repito, los hechos concretos que constatan la realidad que edificamos.

En estos dos años de gobierno socialista en Extremadura, la credibilidad de la Junta y del Presidente, Guillermo Fernández Vara, se puede comprobar en el cumplimiento de la Agenda del Cambio, que es un contrato social destinado a reflejar lo que se hace y por qué se hace. La gente siempre sabe lo que elige y no en vano cambió el artificio por lo humano, la falsedad por lo sincero y la ficción por una realidad que, de forma urgente, había que cambiar recuperando, primero, lo perdido.

Así pues, nos hemos pasado dos años arreglando el desaguisado del PP y su falta de humanidad para dirigir el destino de nuestra región. Ellos gastaron el dinero de la ciudadanía en construir una mentira en torno a un emperador de barro que, acostumbrado a pasársela bien con gastos pagados por los contribuyentes, creía que la apariencia era más importante que lo palpable. Las elecciones las ganó Guillermo y el PSOE de Extremadura porque representan la ilusión, el respeto y la sinceridad, cueste lo que le cueste.

No hace falta enumerar lo que hemos recuperado porque sabemos que hemos llegado para, además de devolver la dignidad a la región, transformar lo necesario para apuntalar el futuro que ya ha comenzado. No tenemos aliados en el gobierno porque ni siquiera los diputados extremeños del PP reivindican lo que nos hace falta para potenciar la región. La derecha y la izquierda de salón, tristemente, creen que si a Extremadura le va mal a ellos les irá bien y su política de palos en la rueda es la única estrategia que tienen para desgastar al gobierno extremeño.

Seguiremos esperando que maduren y dejen su sectarismo para apostar, de verdad, por el consenso que nos ayude a luchar por lo nuestro en Madrid. Puede que no estén ni se les espere, pero el marcado tono dialogante del gobierno de Guillermo seguirá creyendo que el acuerdo es posible.

Vengan como vengan dadas las cartas, no esperaremos a nadie e iremos hacia adelante para impulsar medidas que ayuden a crecer, a seguir bajando el desempleo y a profundizar en la economía verde y circular, las razones para creer en Extremadura, nuestro verdadero y gran objetivo.

lunes, 19 de junio de 2017

La pinza extremeña

 
A partir de ahora, entre todas y todos, deberemos encontrar el camino que nos vuelva a situar en la vanguardia de la alternativa de gobierno para España, una alternativa que huya del griterío populista y de la complicidad con las voces que no representan el sentir mayoritario de la sociedad española. 

De encontrar el camino correcto depende el futuro del PSOE y, por tanto, de la ciudadanía.
Mientras tanto, aquí en Extremadura, vemos cómo el PP juega al concierto y reelige a un franquista para que siga dirigiendo en Badajoz una opción que debería ser ejemplo de tolerancia y no de cantos al sol ni apologías del totalitarismo franquista. La derecha extremeña, con ejemplos así, continúa mirándose en un espejo del cual reniega cualquier demócrata que se precie.

En la Asamblea de Extremadura, y ante un plan de infraestructuras que incluía, entre otras partidas, más de cien millones para nuevas carreteras, ochenta para mantenimiento y seguridad vial, casi sesenta y cinco millones para saneamiento y depuración, veinte y dos millones para aguas potables, seis millones para cauces urbanos y cinco millones para I+D+i, dos de los adalides de las diferencias ideológicas PP y Podemos- coincidieron en su negativa a todo lo expuesto anteriormente.

Ni siquiera el falaz argumento de los recortes inventados en el relato morado puede argumentar la oposición sin matices a cualquier tipo de mejora para la ciudadanía extremeña, aunque a ellos, incapaces de enmendar presupuestos o de gobernar decentemente en Cañamero –también con el PP-, les resulte “insuficiente”.

La realidad, ese tiempo que se construye con los hechos, es que ambos extremos se unen para desgastar –eso creen- al gobierno socialista de Guillermo Fernández Vara. La vieja opción sigue pidiendo seriedad cuando aún esperamos que Monago haga el famoso striptease financiero una vez pillado, disfraz incluido, en los carnavales tinerfeños, pagados con dinero público.

La pinza, por un lado, reelige a fascistas y por el otro intenta dinamitar que progresemos a pesar de la destrozada economía que nos dejó el gobierno de lo que ellos mismos decían ser “los mejores”.

Monago destrozó Extremadura gobernando con IU. Ahora, PP y Podemos, vuelven a la vieja concepción de la pinza intentando dinamitar inversiones que, a pesar de ellos, el gobierno socialista seguirá llevando adelante.

Coinciden en muchas cuestiones, azules y morados, pero no los une la generosidad por ayudar a Extremadura, sino la mezquindad electoralista de dos opciones que volverán a fracasar cuando nos volvamos a encontrar en las urnas.

lunes, 5 de junio de 2017

Más PSOE que nunca


El objetivo de todo socialista es, sin la menor duda, ganar elecciones para mejorar la vida de la gente. No hay lugar para personalismos, ni verdades absolutas que agrieten la convivencia entre matices diferenciadores. Por el contrario, creo fervientemente en la capacidad de escuchar a la militancia de a pie, la que quita tiempo de su vida personal y laboral para aportar su granito de arena a una causa que amplía derechos y construye igualdad entre personas y, por tanto, entre territorios.

Los que tenemos responsabilidades dentro del Partido, sea cual sea nuestro ámbito, conocemos, al menos en nuestra provincia, a las compañeras y compañeros. Llevamos muchos años eligiendo la calle en lugar de las tribunas sacralizadas que dan un protagonismo que no suma, ni sirve cuando se deja de escuchar a las personas.

Nuestra militancia es el orgullo de este partido y lo fue siempre, sobre todo los años de la clandestinidad y del plomo, con muertos antes y después de la dictadura. Cada uno está en el PSOE donde sus compañeras y compañeros lo han puesto. Una puerta abierta, pero nunca un cheque en blanco y, en esa concepción de la voluntad de la militancia, es en la que debemos sentirnos pequeños en la foto, pero inmensos en la responsabilidad de un partido, el nuestro, al que la ciudadanía necesita y espera.

El PSOE siempre fue un partido de debate, de enfrentamiento dialéctico y de matices en torno a nuestras ideas. Hoy seguramente todo se magnifica porque ha cambiado la forma de comunicar lo que somos y hacemos, tanto en lo individual como en lo colectivo, pero eso también nos acerca más a la ciudadanía.

Somos el partido más democrático y transparente de España, porque votamos y debatimos abiertamente y porque hemos empezado un camino sin retorno hacia la horizontalidad de las decisiones. Modularlas para ser efectivos es uno de los retos, pero avanzar en transparencia y democracia siempre será una buena noticia para la organización en particular y el sistema en general.

Pedro Sánchez es la consecuencia directa de la elección militante y por tanto toda la militancia tiene que ponerse a su lado para acompañaraportar lo que sea necesario y contribuir a ganar las elecciones generales. Lo necesita Extremadura más que nadie y nos dejaremos la vida en conseguir un gobierno socialista en Madrid.

Agradezco a la militancia cacereña su conducta intachable durante el pasado 21 de mayo. No hay un solo militante que no sepa que es tiempo de trabajar unidos y no de individualismos. Es tiempo de unidad entorno a nuestro Secretario General para conseguir la victoria y en ese camino estaremos todos y todas respaldando su trabajo. Es tiempo de unión como cada vez que hemos ganado y en esa unión seremos más PSOE que nunca.

viernes, 19 de mayo de 2017

Las primarias y el lunes


Todo es mejorarle y más aún un sistema que hemos empezado a utilizar desde no hace mucho tiempo. Nadie puede ni debe jugar con el sentimiento de la militancia porque la  militancia se expresa libremente y la opción de un militante, un voto, ha llegado para quedarse mientras la militancia quiera. Nunca es un problema que las compañeras y los compañeros digan lo que piensan y elijan Secretaria o Secretario General.

No obstante, la familia socialista no puede ser utilizada para eximir responsabilidades de liderazgo, porque para eso votamos una dirección federal, regional, provincial y local. Optar por una opción determinada y su proyecto de partido es trasladar la responsabilidad del rumbo político a quienes se presentan, precisamente, para ello.

Tampoco parece lo más conveniente, para el Partido, la proliferación de descalificaciones e incluso insultos que se vierten alegremente en las redes sociales. El clima de tensión que no hemos sabido controlar juega en contra de nuestras aspiraciones futuras. El resultado del 21 de Mayo no debe ser interpretado como la victoria de unos sobre otros, sino la oportunidad para, desde la unidad, volver a ser la esperanza de gobierno que la mayoría de la ciudadanía desea.

El PSOE se la juega a partir del lunes. El proyecto de país es colectivo y deberemos defenderlo en todo el territorio, mostrándonos unidos y decididos a recuperar el gobierno de España, algo que para Extremadura es imprescindible, viendo la indiferencia de Rajoy y la de sus palmeros en nuestra región.

Espero y deseo que con el paso del tiempo aprendamos a sentirnos parte de un debate sin adversarios, entre compañeros y compañeras, sabiendo que el debate trasciende a la militancia, porque somos un partido de mayorías y la ciudadanía nos espera. El PSOE tiene historia y futuro, ese futuro depende de cómo salgamos de este proceso. El presente lo estamos andando.

No hay lugar para egoísmos ni aventuras personales, sino para fortalecer una opción de gobierno que en Extremadura ganó hace apenas dos años, que ejerce mayorías en las dos diputaciones provinciales y que, a nivel nacional, debe volver a posicionarse como lo que siempre fuimos: alternativa de gobierno para transformar el país hacia el progreso.

Así pues, pido que votemos libremente y nos sintamos parte de un partido con 138 años de historia, de un Partido que fue capaz de llevar adelante todo aquello que hoy disfrutamos en materia de sanidad, educación e igualdad, de un Partido que tiene que seguir siendo protagonista del presente y del futuro de nuestro tiempo, luchando por la igualdad, la solidaridad y la justicia social sin fronteras. Casi nada.