lunes, 21 de mayo de 2018

Nuestra encuesta es el trabajo

Mucho se habla estos días sobre las encuestas que arrojan tendencias hacia un lado u otro del arco parlamentario, hacia un lado u otro de los intereses creados para intentar preparar la continuidad de ciclo ideológico a la que aspira el poder económico de este país, viendo que el PP está amortizado, manchado, agotado.

Y lo que es peor, se analizan -las encuestas- desde las fuerzas políticas como si de un hecho inobjetable se tratara. Parece ser que nos olvidamos, a fuerza de lecturas adivinatorias, lo que ocurre en el día a día y las explicaciones que ofrecemos a la ciudadanía.

Porque una elección no se gana en 15 días, aunque sí se puede perder. Una elección se gana en el día a día mirando a la cara de la gente, escuchándola y aportando soluciones concretas, viables, reales y de calado para la ciudadanía. Oír, ver, tocar la realidad.

Ese es nuestro trabajo, no comentar y debatir encuestas sobre datos más o menos objetivados detrás de teorías demoscópicas que no curan, no educan ni dan trabajo a las personas.

El PSOE de la provincia de Cáceres, su ejecutiva provincial y toda la militancia sabe que nuestros esfuerzos, decisiones, pensamientos y proyectos están destinados a revertir los problemas históricos de nuestro territorio.

Sabemos que tenemos que trabajar para romper la tendencia demográfica y plantear soluciones inmediatas contra la despoblación que, si no la paramos, acabará por cerrar, uno a uno, nuestros pueblos.

Por ello, semana a semana, mes a mes, año a año, la Diputación provincial de Cáceres gobernada por el PSOE, lanza planes tendentes a generar empleo y a la igualdad de oportunidades para que cada cacereña y cacereño pueda elegir dónde y cómo proyectar sus vidas.

No es fácil, lo sabemos, pero no vamos a perder tiempo en las encuestas porque sabemos qué necesita nuestra provincia y trabajamos para cumplir con la gente, siempre, abriéndonos a sus requerimientos y dando lo mejor de cada uno de nosotros para hacer más provincia, más población, más igualdad y menos desempleo.

Nuestra encuesta será en mayo y la vamos a ganar porque trabajamos todos los días para que ello ocurra.


lunes, 27 de noviembre de 2017

La dignidad de Extremadura

 

El pasado sábado miles de extremeñas y extremeños gritamos nuestra verdad en la Plaza de España de Madrid. Allí, familias enteras pedimos no ser más que nadie, sino iguales al resto de España, iguales para crecer y converger en consonancia con el resto del país, para dejar de ser los olvidados y para apostar decididamente por nuestro talento, pero con las mismas herramientas que los demás territorios.

Extremadura es diferente y me siento especialmente orgulloso de ello. Y somos diferentes porque nunca hemos usado el chantaje ni el desapego para obtener recompensa. No nos moviliza un sentimiento de jauría para obtener migajas a cambio de silencio o votos interesados.

Hartos del nacionalismo que divide, que saca tajada y vuelve a dividir, es hora de reivindicarnos como somos. Un pueblo trabajador y orgulloso de haber salido adelante con esfuerzo y lealtad a un país del que nos consideramos parte fundacional, como ejemplo de cohesión que iguala a los seres humanos ante la ley, ante los derechos y, por supuesto, ante las infraestructuras.

Queremos que Plasencia se una con Salamanca, que Cáceres se una con Plasencia y que nuestras capitales de provincia puedan comunicarse de forma veloz y segura, para que de norte a sur y de este a oeste, podamos ir, puedan venir, podamos exportar e importar. ¿Tanto pide Extremadura?

El 18-N reivindicamos un tren del siglo XXI para nuestra región tal y como somos. No insultamos, no agredimos, le pusimos alegría a la indignación y volvimos a demostrar que somos un pueblo unido, carente de resentimientos ni de falsos atajos con el resto de regiones, regiones, algunas de ellas, que fueron levantadas con el sudor de nuestros obreros y el talento de nuestras universitarias.

Es verdad que estamos hartos del ninguneo y es verdad que nuestro compromiso con el futuro en ésta, y demás materias necesarias para dejar una región pujante a nuestras hijas e hijos, es irrenunciable, pero también es verdad que tenemos una utopía por cumplir, un nuevo sueño, una nueva frontera por traspasar y una nueva transformación que hará de Extremadura una tierra de oportunidades, porque tenemos todo, absolutamente todo, para salir adelante si nadie nos boicotea con silencio y dilaciones absurdas.

Sí, tenemos un sueño porque tenemos derecho a soñar, a soñar un país que vertebre y un país que conjugue el nosotros y nosotras sin intereses mezquinos. El tren es una parte del libro que vamos a escribir, que no dejará a nadie fuera y ahora yendo más rápido de una vez por todas.

domingo, 12 de noviembre de 2017

18-N


El 18-N Extremadura será una voz. La voz de la dignidad, la voz de la concentración pacífica de un pueblo que exige equipararse al resto, la voz de una ciudadanía leal a la convivencia, la unión y la cohesión territorial.

Ese día no debe haber ninguna razón para poner delante de los intereses colectivos, los sectarios. No hay excusa posible para quienes maticen una exigencia histórica, con argumentos que obedezcan a objetivos partidistas, sectarios y electoralistas.

No podemos, ni vamos a mirar para otro lado. Tenemos una cita con el derecho de toda una sociedad para construir su futuro con las mismas herramientas que han tenido todas las demás Comunidades Autónomas de nuestro país.

Porque es verdad, España es uno de los países con más kilómetros de vías de alta velocidad, pero ni un metro se ha construido en nuestro territorio extremeño y eso es, simplemente, inaceptable.

Hemos luchado, año tras año, contras las injusticias de una historia que también nos hizo víctimas, quizás a los que más, de atrasos, oscurantismo, represión y exilio. Nadie puede decir que haya sufrido como pueblo más que las y los extremeños durante los años del franquismo.

Toca alzar la voz, levantarnos sin mirar con desconfianza a nadie, simplemente pidiendo lo que es nuestro, sin distinción de colores políticos y con el marcado afán de defender a Extremadura con una demanda justa.

Necesitamos un tren del siglo XXI, un tren que nos meta de lleno en multiplicar nuestras opciones de crecimiento. El tren, sí, el tren, que es uno de los caminos indispensables para sumar conectividad y, por tanto, inclusión en una carrera, la del empleo, que debemos ganar.

El 18-N estaremos en Madrid para que nos escuche el país entero, para dar un paso más hacia la justicia e igualdad, para sentirnos más partes, si se quiere, de un país, España, que nos necesita como bastión inquebrantable contra los devaneos secesionistas.

Allí estaremos y allí levantaremos la voz para que se escuche alto y claro que Extremadura existe, que somos un pueblo con voluntad de hierro para superar adversidades y construir un futuro a la altura de lo que nuestras hijas e hijos esperan de nosotros.

sábado, 28 de octubre de 2017

Retos por delante"


No es lo mismo hablar que actuar y tenemos en el futuro inmediato demasiados retos como para detenernos en simples elucubraciones discursivas, por ello necesitamos más acciones que enunciados. Es hora de actuar y fortalecernos ante las injusticias que venimos sufriendo. Como dijo la presidenta de la Asamblea en su discurso del día de Extremadura, “siempre hemos amado en silencio a Extremadura. Es hora de alzar, de levantar la voz.

Por eso, el 18 de noviembre marcharemos a Madrid, todas y todos, sin distinción de colores políticos, para exigir que, de una vez por todas, Extremadura cuente con un tren a la altura de nuestros planes de futuro.

Hasta la extenuación repetimos que las infraestructuras cohesionan territorios y, por tanto, ciudadanos. Definitivamente merecemos lo que es nuestro para contar con una herramienta fundamental de cara a la transformación que el gobierno socialista de Extremadura está poniendo en marcha.

Porque un tren del siglo XXI que invite al viajante y al viajero a venir y que permita a nuestros productos ser más competitivos a nivel nacional e internacional, son un eslabón de una transformación económica total que incluye elementos tan imprescindibles como la banda ancha y la economía verde.

Tenemos un plan para construir un mañana y dentro de ese plan exigimos herramientas contemporáneas e imprescindibles para encarar lo que viene con garantías de éxito. Sin comunicaciones ni transportes decentes, es imposible abordar cualquier cambio estructural.

Así pues, que el gobierno de España piense, de una vez por todas, que esta región, leal a la cohesión territorial y a la unidad como garante de la fortaleza del país ante el mundo, merece lo que es suyo, sin chantajes, sin estridencias, pero con el paso firme.

Unidos para ganar


Mis primeras palabras son de agradecimiento a la militancia que, una vez más, ha sido ejemplar, constructiva, respetuosa, participativa y decisiva para orientar el PSOE que queremos en la provincia de Cáceres. Quiero agradecer públicamente a la Ejecutiva saliente su imprescindible trabajo para ganar las elecciones municipales pasadas.

Dicho esto y sin dedicar ni un minuto a la autocomplacencia, quiero dejar claro que vamos a ponernos en marcha para multiplicar voluntades y lanzarnos a los barrios, las calles, los pueblos, las ciudades, para construir con solidez y firmeza una alternativa que nos haga vencer en las próximas citas electorales y cumplir con nuestros grandes objetivos: revalidar la Diputación y la Junta y ganar las elecciones generales para tener un presidente socialista en España.

La única fórmula para obtener las mayorías que necesitamos es la unidad. Nadie, absolutamente nadie, sobra a la hora de aunar fuerzas de cara a los retos que se nos presentan por delante. La gente nos necesita y no vamos a defraudarles, porque somos la imprescindible herramienta útil para el bienestar y la justicia social.

Nuestra primera acción conjunta será organizar, apoyar y manifestarnos el 18 de noviembre en Madrid para exigir al gobierno el tren que se merece Extremadura, el AVE, que cohesione y nos ayude a generar riqueza. Unidos por una causa esencial para el futuro de la provincia es una gran ocasión para liderar y conseguir las reivindicaciones que planteamos.

Así pues, a trabajar denodadamente por la sociedad, por construir progreso en igualdad y por hacer de nuestro gran Partido el vehículo con el que defender a los más débiles y hacer que, cada día que pasa, lo sean menos, porque una sociedad de iguales es una sociedad que garantiza la felicidad de la mayoría. Militantes Unidos para ganar, decididos a conseguirlo. Somos el PSOE.

lunes, 24 de julio de 2017

Un ejemplo más de la militancia socialista


Estas últimas semanas, las y los socialistas extremeños, hemos vuelto a ser un ejemplo. El proceso de primarias regional que hemos vivido, fue respetuoso, activo, lleno de propuestas y leal, si entendemos la lealtad por decir lo que pensamos y creemos de frente y sin dobles lecturas.

Como en todo accionar democrático, la legitimidad de un resultado contundente te obliga, si se quiere, a ser mucho más responsable que cuando la victoria es pírrica. El proyecto de partido de Guillermo, como fortaleza para ganar a la derecha, obtuvo un 67% de los votos, resultado incontestable, pero no por ello con derecho a hacer del PSOE un partido personalista.

Evidentemente, Guillermo lo sabe y estoy convencido que las propuestas de Eva y Enrique serán muy tenidas en cuenta para construir un partido más fuerte aún, porque no nos olvidemos, somos la federación con mayor porcentual de voto socialista de España.

Me gustaría también expresar mi orgullo por una militancia que, en cada proceso de primarias, va asumiendo desde el respeto las legítimas diferencias y matices en las propuestas que hacen las y los candidatos.  El respeto a todas las opiniones vertidas, mayoritariamente, en redes sociales es algo fundamental y en cada proceso se nota un avance en este aspecto. El regional ha sido ejemplar y lo será en provinciales y locales, estoy seguro de ello.

Tenemos delante de nosotros muchos retos como para parar a descansar en el camino. Un proyecto colectivo requiere del esfuerzo desinteresado de todas y todos aquellos que se sientan capaces de aportar su forma de entender las relaciones humanas dentro de una organización tan importante como nuestro Partido.

Por tanto, concluyo estas líneas felicitando a Guillermo, a Eva y a Enrique por su campaña, pero, sobre todo, a la militancia socialista que participó de unas  primarias que han sido consecuentes con el alma democrática de un Partido, el nuestro, que sigue creciendo a pesar de su longevidad. Nuestro PSOE goza de muy buena salud. Hay mucha gente que nos está esperando y no  vamos  a defraudarles.

lunes, 3 de julio de 2017

Dos años para seguir creciendo

 
La realidad es todo aquello que se puede constatar con hechos concretos. Esta obviedad, no por serlo, resulta menor en tiempos de relatos falsos y narraciones que poco tienen que ver con la correlación de situaciones demostrables.

Vivimos en la época de la posverdad, o lo que es lo mismo, de la simple mentira revestida por la repetición de construcciones artificiales que socaban el verdadero objetivo de la política: diagnosticar para resolver. En esto de la consecución del poder por el poder mismo, o lo que es lo mismo, fines que justifican los medios, el construir futuro parece ser lo de menos y el cortoplacismo, en una especie de relato breve de ficción verosímil, se intenta imponer por encima de, repito, los hechos concretos que constatan la realidad que edificamos.

En estos dos años de gobierno socialista en Extremadura, la credibilidad de la Junta y del Presidente, Guillermo Fernández Vara, se puede comprobar en el cumplimiento de la Agenda del Cambio, que es un contrato social destinado a reflejar lo que se hace y por qué se hace. La gente siempre sabe lo que elige y no en vano cambió el artificio por lo humano, la falsedad por lo sincero y la ficción por una realidad que, de forma urgente, había que cambiar recuperando, primero, lo perdido.

Así pues, nos hemos pasado dos años arreglando el desaguisado del PP y su falta de humanidad para dirigir el destino de nuestra región. Ellos gastaron el dinero de la ciudadanía en construir una mentira en torno a un emperador de barro que, acostumbrado a pasársela bien con gastos pagados por los contribuyentes, creía que la apariencia era más importante que lo palpable. Las elecciones las ganó Guillermo y el PSOE de Extremadura porque representan la ilusión, el respeto y la sinceridad, cueste lo que le cueste.

No hace falta enumerar lo que hemos recuperado porque sabemos que hemos llegado para, además de devolver la dignidad a la región, transformar lo necesario para apuntalar el futuro que ya ha comenzado. No tenemos aliados en el gobierno porque ni siquiera los diputados extremeños del PP reivindican lo que nos hace falta para potenciar la región. La derecha y la izquierda de salón, tristemente, creen que si a Extremadura le va mal a ellos les irá bien y su política de palos en la rueda es la única estrategia que tienen para desgastar al gobierno extremeño.

Seguiremos esperando que maduren y dejen su sectarismo para apostar, de verdad, por el consenso que nos ayude a luchar por lo nuestro en Madrid. Puede que no estén ni se les espere, pero el marcado tono dialogante del gobierno de Guillermo seguirá creyendo que el acuerdo es posible.

Vengan como vengan dadas las cartas, no esperaremos a nadie e iremos hacia adelante para impulsar medidas que ayuden a crecer, a seguir bajando el desempleo y a profundizar en la economía verde y circular, las razones para creer en Extremadura, nuestro verdadero y gran objetivo.