lunes, 26 de septiembre de 2016

El hartazgo social


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En tiempos en los que está de moda decir lo que la gente quiere oír, es de recibo también repetir una verdad como un templo: la ciudadanía está harta. Harta de los ruidos, del fuego cruzado, de la falta de serenidad, de la escasez de diálogo, de la miseria en las ideas, del insulto. La gente está harta que el sistema no le facilite las soluciones a sus problemas y, por el contrario, los multiplique.

La ciudadanía espera diálogo y aprueba los acuerdos porque no son talibanes atrincherados a la espera del paso de su víctima. La ciudadanía necesita confiar en sus representantes, saber que somos honestos y que esa honestidad se plasme en realidades concretas.

El jueves pasado aprobamos el Plan de Infraestructuras Educativas gracias al trabajo extraordinario de la Consejera Esther Gutiérrez y al consenso alcanzado con la mayoría de las fuerzas políticas representadas en la Asamblea de Extremadura. No es un Plan que mire con mezquindad localista, sino con generosidad regional. La inmensa mayoría de las y los extremeños pueden estar satisfechos de tener un gobierno que no distingue entre colores políticos, que no mira a los municipios con cariño o recelo según quien gobierne y que piensa primero, y ante todo, en nuestra región.

Las cifras del Plan son conocidas y no es necesario reproducirlas en este espacio, pero el sólo hecho de dar un salto adelante en cuanto a cantidad y calidad del empleo que se generará, además de las mejoras que disfrutará nuestra educación pública, debe hacernos sentir satisfechos con nuestro trabajo. Hemos recibido la felicitación de municipios afines al PSOE y de los que no lo son. Construimos Extremadura, no un crisol de sectarismo.

Es verdad que una de las fuerzas políticas representadas en la Asamblea continúa en su constante negativa a todo. Hablan de caciques y de explotadores como si la Extremadura de los Santos Inocentes estuviera aún presente y no fuera un mal recuerdo desterrado por los gobiernos socialistas de Ibarra y Vara. Ese no permanente a todo, esa crítica sin propuestas, esas consignas vacías de significado desgastan más a la gente y al sistema que al gobierno regional. Prefieren ser parte del ruido y no de las soluciones. Espero que recapaciten a la hora de consensuar los Presupuestos 2017.

En ello estamos ahora, hablando con todos los partidos porque es imprescindible aprender de nuestros errores y contribuir a que Extremadura tenga unas cuentas realistas y destinadas a paliar lo que la ciudadanía necesita. No creo que sean presupuestos boyantes, pero sí tendrán a la gente como centro de sus partidas. Mientras mayor sea el acuerdo mejor será para Extremadura.

Diálogo, consenso, sosiego, defensa de posturas, propuestas, escuchar…todos elementos democráticos que debemos recuperar para que el hartazgo social se transforme en esperanza, para que la gente escuche las opciones que les ofrece un sistema que debe apostar por los acuerdos si quiere facilitar un futuro de progreso,  con  las legítimas y respetables diferencias de pensamiento, pero de acuerdo en las prioridades. Para Vara y el PSOE, lo primero es Extremadura.

sábado, 17 de septiembre de 2016

Extremadura


Morales en Borzas
 Quienes asumimos el mandato de la militancia para dirigir los designios del PSOE en el ámbito que nos compete, estamos obligados a plantear un camino, transitarlo y cumplir los objetivos encomendados. No estamos en el puesto para decir siempre lo que la gente quiere oír, sino para, sinceramente, plantear los retos que debemos superar y contribuir al bien común. Todo lo que no sea un fin colectivo, es un fin sectario y no se corresponde a nuestra historia ni a nuestra esencia ideológica.

Digo esto para recordar que como cada año recordamos y festejamos el a de Extremadura y que esta región no es un proyecto de partido ni tampoco personal. Esta región es una visión de futuro que debe reacomodarse ante las necesidades que nos plantea una época cada vez más compleja y cada vez más competitiva. Aquí no sobra nadie.

El chauvinismo no es un buen lugar desde donde expresar lo que sentimos por Extremadura. Tampoco aporta demasiado el acumular adjetivos que invoquen sentimientos localistas por el mero hecho de haber nacido aquí. Lo que sí es imprescindible, es tener la voluntad de aunar esfuerzos e inteligencia en torno a la idea que tenemos de nuestra región, potenciando a nuestra gente y contribuyendo a la creación de un espacio distinto, amable, progresista e incluyente.

No nos hace falta una escarapela para gritar que somos extremeños. Las huellas en los rostros de nuestros mayores son el mapa de una historia de explotación que 
supimos reconvertir hacia un presente de posibilidades que, dentro de la acelerada dinámica de cambios socioeconómicos, estamos obligados a volver a plasmar en una idea de región que nos lleve con garantías de competitividad a un tiempo que ya está aquí.

Humildemente creo que el mejor homenaje que podemos hacer a nuestra tierra es saber que tenemos un proyecto para su gente, en el que el conocimiento y la innovación jugarán en primera línea para agregar valor añadido a una economía que debe ofrecer vías que potencien lo que tenemos y podemos exponer en el mundo como paradigma.

El mejor homenaje que podemos ofrecer a Extremadura es el diálogo, la paridad, el encuentro entre sectores y partidos para ser todas y todos responsables de nuestra cuota de desarrollo que aportemos al bien común, a la sociedad en su conjunto. Gobernar es, precisamente, pensar transversalmente para incluir en nuestras decisiones a la inmensa mayoría de la población. Es verdad, no son criterios objetivos en sentido literal, sino un cúmulo de decisiones políticas que quieren sumar y multiplicar para que, cada año, Extremadura sea lo que sabemos que puede ser y será.

domingo, 4 de septiembre de 2016

Del fuego a la esperanza


Morales y el trabajo silencioso
No soy de los que usan los medios oficiales y las redes sociales para caer en la frase fácil, la condolencia oportuna y la demagogia de ocasión. No es mi estilo ni debería ser el estilo de ningún representante político, porque en definitiva, no mantener la compostura ante sucesos trágicos como el fuego, banalizan cualquier sufrimiento.

Dicho esto, me duele cada metro que queman los delincuentes que, verano tras verano, se aferran en destrozar Extremadura y, aunque no haga falta decirlo, me solidarizo con cada cacereña y cacereño, extremeña y extremeño que haya sufrido el drama de las llamas este pasado verano.

Desde la Junta de Extremadura se está trabajando en un nuevo modelo forestal que aporte valor definitivo a la política de prevención de incendios  y conservación del medioambiente. No desistiremos en el empeño de aportar, junto a profesionales de primer nivel y la Universidad de Extremadura, las soluciones que requieren este gravísimo ataque a los intereses de la región y la provincia.

Navalmoral de la Mata, Romangordo, Sierra de Gata, Valle del Jerte… han sufrido, entre otros, el daño causado por el fuego, el miedo, la incertidumbre y el desconsuelo de ver cómo lo nuestro se quemaba. Ninguna palabra de ocasión, ningún postureo, ninguna escenografía interesada, puede estar a la altura del dolor que nos causa a todas y todos los que sentimos a la provincia de Cáceres como nuestro hogar y nuestra razón de hacer política.

Es de justicia resaltar el trabajo de los bomberos forestales y de todo el personal movilizado en cada uno de los episodios vividos. Son los verdaderos héroes y guardianes de nuestra tierra, los que arriesgan su vida para defender con tesón y profesionalismo la salud del suelo que pisamos. Cada verano sufrimos la acción de los desalmados de turno y acuden a sofocar los focos con una decisión que debe recalcarse en momentos de escasa generosidad colectiva. Son nuestro orgullo y debemos agradecer su trabajo.

Empieza otro curso político con un gobierno nacional en funciones, no sabemos hasta cuándo, con acuerdos de salón y posturas encontradas. En Extremadura encaramos lo que se viene decididos a seguir reduciendo el desempleo y a potenciar una idea de región con nuestro proyecto de economía verde. Tenemos mucho trabajo por delante como para dedicarnos, pura y exclusivamente, a vender imagen pública. Interesa la labor silenciosa y eficaz mucho más que el maquillaje y las luces de las palabras correctas en el momento correcto.

Sin duda la noticia con más impacto, ahora que acaba el verano, es la fallida investidura de Rajoy y si logrará evitar las terceras elecciones, pero yo no quiero olvidarme de mostrar la satisfacción del PSOE de la provincia de Cáceres por la libertad de Elia María Blanco, la normalidad de la vida de alguien que no se llevó un euro a casa y trabajó tanto por Plasencia, es una buena noticia y estamos felices por ella y mostrar la tristeza por la muerte de un buen Alcade, Antonio que lo fue de Gargüera. Ahora, a seguir trabajando. Nos necesita la gente y estamos para eso.

viernes, 5 de agosto de 2016

La única estrategia es Extremadura


Morales en Brozas
Si para algunos la política parece más un juego estratégico destinado a mejorar su propio posicionamiento, para las y los socialistas extremeños queremos que sea la herramienta necesaria para crecer en igualdad. Creemos en nuestra región, apostamos por nuestras virtudes y queremos abrir un nuevo camino de crecimiento.
No concebimos la política, y mucho menos el gobierno, como una disciplina donde desplegar el sectarismo para favorecer a los propios y aislar a los ajenos. Eso era cosa de otro gobierno que cerró urgencias rurales y las puertas al futuro de miles de extremeñas y extremeños. Hoy, los vientos son totalmente diferentes.

La economía verde no es un capricho, sino la búsqueda y el encuentro de una vía para pensarnos en tres décadas, para imaginarnos como un lugar de referencia mundial en el que produzcamos desde el conocimiento, la innovación y el desarrollo.

El reto es encontrarnos en el futuro con las herramientas suficientes para ser competitivos, para plasmar en el mapa de las realidades todo lo bueno que tenemos como reserva natural y compendio de talentos desaprovechados ante una crisis que hizo estragos en todos los niveles. El gobierno de Guillermo Fernández Vara quiere poner los cimientos para crecer en consonancia con los tiempos que nos tocan vivir.

Aunar talento humano, conocimiento universitario, decisión política y generosidad a la hora de proponer, sumar y multiplicar soluciones tiene que condimentar el día a día de la actividad política extremeña.

Nuestra única estrategia es Extremadura y esperamos sumar voluntades y capacidades al cambio global de nuestra región. El futuro es ahora y ahora es cuando planteamos la necesidad de cambiar para sumarnos a las regiones de vanguardia de nuestro entorno y proyectarnos globalmente.

Extremadura es una región llena de posibilidades y vamos a explorarlas para no rendirnos ante las dificultades, vamos a dar la cara ante lo que viene para que lo que venga dependa de nuestras manos y de nuestras capacidades. Lo conseguiremos.

Economía verde y educación laica


Extremadura verde
En el debate del estado de la región se ha visto de todo. Ganas de trabajar, resentimiento, dobles discursos, voluntad de diálogo y propuestas de calado para el futuro de Extremadura. Lo cierto y verdad es que no podemos cruzarnos de brazos ante el futuro y esperar que cambie la coyuntura económica o se suavicen las consecuencias de la crisis. Estamos obligados a imaginar un futuro abriendo puertas diferentes para conseguir resultados diferentes.

Extremadura necesita un cambio de modelo productivo y el gobierno de Guillermo Fernández Vara, de forma valiente, apuesta por la economía verde, apuesta por hacer de nuestras potencialidades naturales un nicho de riqueza que permita expandir actividades económicas en torno a nuestra indudable riqueza y en esa dirección apuntaremos nuestros esfuerzos.

Siempre hemos dicho que tenemos de todo en Extremadura y teníamos razón. Ahora intentaremos producir riqueza, repatriar talento, generar nuevas vías laborales y convertir, como dijo Guillermo, lo que eran debilidades, en fortalezas.

Es un plan estratégico de largo alcance que ya cuenta con mayoría parlamentaria y ahora debe sumar sectores de la sociedad del conocimiento para comenzar a construir los cimientos de una economía circular que repercuta, más pronto que tarde, en resultados positivos para la región.

En materia educativa estos días hemos visto cómo, una vez más, los obispos  se sublevan contra el gobierno socialista (no lo hicieron contra la reforma laboral o la guerra de Irak) porque los socialistas creemos que las legítimas creencias religiosas de cada uno están dentro del ámbito privado y fuera de las aulas y porque apostamos por una educación pública donde debe tener más peso filosofía, idiomas extranjeros, lengua y matemática, todo ello dentro del marco legal permitido. En fin, hay algunas críticas que son la prueba evidente de que estamos haciendo lo correcto.

Creemos en una Extremadura verde y laica, entre otras cosas, porque son rasgos indudables que pensamos y vivimos como miembros del Siglo XXI, como protagonistas de los cambios, como sujetos activos en el rol que tenemos gracias a la voluntad de la gente.

No vamos a escabullir la responsabilidad de transformar la sociedad con una concepción incluyente, sin trincheras, haciendo de nuestra voz la voz de toda Extremadura. Estamos ante un reto que puede cambiar para siempre esta región y convertir sus virtudes en referencia mundial. ¿Quién dijo que no somos capaces? Extremadura puede con todo.

miércoles, 20 de julio de 2016

Extremadura en el futuro


Miguel Ángel Morales y los retos de Extremadura
El Debate sobre la Orientación Política General de la Junta de Extremadura, el debate sobre el estado de la región, es una enorme oportunidad de saber de dónde venimos, dónde estamos y sobre todo pensar, proponer y contraponer diferentes formas de ver el futuro de las y los extremeños. Diferencias que sumen y no bloqueen. La política es la herramienta para hacer del acuerdo un espacio común para construir lo que viene.

Sin embargo, estamos acostumbrados a aceptar con normalidad que todas las oportunidades que se presentan para contrastar proyectos, se cambien por ocasiones para desgastar al gobierno o para interpretar la realidad en clave de rédito político. Y no está bien porque la gente no se lo merece.

Además no es eso lo que espera la sociedad, que harta de choques y negativas sin sentido, por estar vacías, sufre los encontronazos de los que buscan postularse ante la opinión pública desde los medios porque no han sido capaces de demostrar nada útil en la calle.

A lo largo de toda nuestra historia, el socialismo se ha presentado a la sociedad, con mayor o menor éxito, como una alternativa clara a la derecha, como un espacio en el que la inmensa mayoría social podía sentirse cómoda y una fuente de recursos que ponían la mirada en lo que debemos conseguir para Extremadura.

Este 2016 gobernando con dificultades en minoría, pero recuperando derechos y servicios públicos, no es la excepción. Guillermo Fernández Vara y su equipo seguirán intentando buscar acuerdos que beneficien a la región por encima de cualquier interés partidista. No hay excusas para no hacerlo ni mezquindades que hagan mirar hacia el costado y no encarar los problemas de la gente con soluciones reales.

Sabemos que la oposición cree, en su mayoría, que el desgaste es la forma de roer votos al PSOE y precisamente esa idea que tienen de la política es lo que la gente detesta. Estamos aquí para pelear por cada extremeño, estamos aquí para no sucumbir ante intereses que nada tienen que ver con Extremadura, estamos aquí  para poner a la gente en el centro mismo de cada una de nuestras políticas.

El PSOE no se queja de lo que nos dejaron, aunque nos hubiera gustado que fuera mejor. El PSOE se presenta para pensar el futuro, sin olvidar el presente, y darle un empujón definitivo a esta región que necesita cambios para generar riquezaempleo y asentar población. Tenemos capital humano para hacerlo, tenemos proyecto, tenemos el apoyo de la gente y no pararemos hasta lograrlo.

lunes, 11 de julio de 2016

Extremadura empieza a caminar


Morales y rescatar Extremadura
La bajada del paro en el mes de junio es una nota importante que se repite por cuarto mes consecutivo. No obstante no vamos a festejar absolutamente nada porque el mercado laboral continúa comportándose de forma endeble en tanto y cuanto rige una reforma laboral que apuesta por la precarización del empleo para complacer a los mercados.

A pesar de ello, en Extremadura hemos conseguido detener la sangría y construir vías que ayuden a las familias a seguir adelante, con esfuerzo y sufrimiento, no lo podemos ni lo queremos negar, pero con un gobierno que apunta sus medidas a rescatar a la gente más desfavorecida por una crisis con aires de cambio definitivo de modelo, una crisis que llegó para cargarse el estado de bienestar e imponer las leyes de un mercado centrado en los números y no en las personas.

Rescatar a la gente en Extremadura se llama abrir comedores escolares, aumentar las becas para libros y restituir el transporte escolar gratuito. Rescatar a la gente, en Extremadura se llama pagar la Renta Básica, reabrir urgencias rurales y retomar la construcción del nuevo hospital de Cáceres.

De la debilidad estructural en la que nos dejó un gobierno basado en la mentira, como el de Monago, no hacemos una excusa, sino el argumento de nuestra fortaleza. Por mera oposición a lo que destrozó el PP en esta región, hemos marcado las pautas para recuperar lo que, en cuatro años, Monago le negó a Extremadura.

Hemos empezado a caminar y es lo que defenderemos en el debate de la región, un debate que estará marcado por quienes queremos reconstruir Extremadura y los que quieren seguir apostando por estrategias electoralistas. No esperamos aliados, pero ojalá tampoco alianzas de extremos, como hasta ahora, con el único afán de destruir al PSOE.

No importa, vamos a seguir hacia adelante porque nos moviliza tender puentes con la ciudadanía, harta ya de cuentos, debates irracionales y postureo de aquellos a los que solo interesa el poder.

El gobierno de Vara, atravesando la peor tormenta que hemos visto en Extremadura, tiene la mirada puesta en el horizonte, sin olvidar el presente, porque esta región saldrá adelante sin dejar a nadie en la cuneta y aceptando propuestas constructivas que tengan como objetivo mejorar la vida de la gente.