lunes, 28 de septiembre de 2015

El PP no asume que perdió


Miguel Ángel Morales en la Asamblea
Cuando uno escucha o lee declaraciones de los portavoces del PP, según el tema, cree estar viviendo una ficción sin la menor correlación con la realidad de su gestión y el trato con la ciudadanía que ahora dicen defender.

Destrozaron la sanidad pública, pero con sus trajes bien planchados se plantan en el atril e, histriónicamente, dicen defender los derechos ciudadanos y una sanidad para todos y todas. El gobierno del PP consiguió hundir nuestro servicio sanitario hasta  las últimas posiciones cuando éramos un ejemplo de calidad e inclusión en toda España. ¿No fueron ellos los que cerraron Urgencias, disminuyeron el personal sanitario y sistemáticamente recortaron el presupuesto para nuestros hospitales? Tal y como hablan parece que no, que la cosa no iba con ellos.

Cuando, por otro lado, hablan de Educación Pública y transporte escolar, afirmando que no están todos los que son, la sorpresa vuelve a invadirnos porque el PP quitó rutas escolares, becas, ayudas para libros y limitó la plantilla docente. Si mal no recuerdo, tres meses después de llegar al gobierno y con todo en contra, es la Consejería de Esther Gutiérrez, la que está revirtiendo toda esta situación, con 5 millones de euros más en ayuda para libros, restituyendo rutas escolares, abriendo los comedores que el PP cerró, y aumentando la plantilla docente. Qué duda cabe que es un buen comienzo a pesar de la amnesia del PP.

También han atacado la gestión del incendio en Sierra de Gata y el Mando Único. Se olvidan que, como les recordaron Begoña García y Eduardo Béjar, el Mando Único es el que ellos dejaron y que cuando gobernaban decían que los incendios se apagaban en invierno y en invierno estaba el PP. Fue una situación trágica que remediaremos con ayuda y volcándonos con toda la Sierra de Gata. Pedimos al gobierno central 50 millones de euros para reparar los cuantiosos daños y lo haremos con o sin la ayuda del PP.

La conclusión de lo que estamos viviendo en la Asamblea es que los chicos y chicas de Monago, mientras dinamitan su liderazgo, no están dispuestos a trabajar por Extremadura. Su objetivo es minar la labor de Guillermo Fernández Vara e iniciar la campaña electoral pensando en Madrid, objetivo de algún que otro desamparado diputado del PP, hoy en la oposición.

No admiten que el recurso de la mentira fundamentalista les ha jugado en contra y que a pesar de estar acostumbrados, se aferran a la excepción de haber sido gobierno, nefasto, pero gobierno en Extremadura. Será difícil que cambien porque su naturaleza es la del escorpión. Seguirán apostando por el acoso y derribo, pero a pesar de ello vamos a levantar Extremadura sin olvidarnos de nadie. Estamos muy seguros de nuestros objetivos y nada ni nadie, por más estratégicas que sean sus intenciones, podrá quitarnos de nuestros compromisos con la gente y por la gente.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Nos eligieron para liderar el cambio


Miguel Á. Morales
Hace unos días debatíamos con unos compañeros y compañeras acerca de los deberes de la política, diferenciando, entre muchas cuestiones, entre liderar y fundirse en los sentimientos y pensamientos de la gente.

Es incuestionable que ninguna opción ideológica con voluntad de mayoría, puede dar la espalda a lo que la gente piensa y siente, cree y profesa, aplaude y rechaza. Confrontar siempre con quienes deben validar tu propuesta es, ciertamente, una estupidez.

Sin embargo, no podemos ser únicamente el brazo ejecutor de lo esperado. No nos eligen para ir detrás de las voluntades del entorno, sino y sobre todas las cosas, para liderar un cambio que tiene que consolidarse a partir de nuevas formas, de nuevas búsquedas y de nuevos caminos. El progreso es, ciertamente, liderar a la sociedad hacia el cambio.

Creo que el nuevo tiempo respeta tradiciones, cultos y ritos ancestrales, pero que también estamos obligados a construir una sociedad, institucionalmente, laica en la que conviva el credo y su ausencia de forma natural, ocupando los espacios que corresponden a cada uno.

Me niego a creer que la política sea, básicamente, hacer lo que esperan de nosotros a cada paso, en cada rincón y según ante quién estemos. No, la política es la articulación de un proyecto que debemos defender como opción clara ante la gente, con nuestros valores dentro y fuera del gobierno, haciendo gestión y oposición.

El socialismo siempre fue transversal y generador de convivencia, pero la transversalidad no es decir a cada uno lo que cada uno quiera escuchar, ver o compartir. El socialismo del siglo XXI debe estar en la vanguardia de todas las transformaciones, sin miedos, sin silencios y sin líneas curvas ante los conflictos.

Estoy convencido de que si no entendemos que estamos aquí para construir una nueva sociedad, caeremos en anacronismos y sus consecuencias. No podemos explicar el futuro con reglas pasadas y resulta una obviedad, que si queremos ser mayoría, en consenso y liderazgo, tenemos que aglutinar talento, altura de miras e inteligencia para imaginarnos el país y el continente que queremos.

Y yo me imagino un país en el que nos respetemos pero en el que la misa sea en la iglesia y el conocimiento en las aulas, en el que la inclusión sea ley y que el mercado no mercadee con nuestras hijas e hijos. Un país en el que las mujeres decidan qué, cuándo y cómo en vez de ser pisoteadas por moralidades vetustas y oscurantistas. En definitiva, nos eligen para liderar los cambios y no para gobernar a la carta.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Primero la gente significa trabajo


Miguel Ángel MoralesPareciera, en los tiempos que corren, que debatir a golpe de consignas, de etiquetas en twitter, de frases vacías y de estrategias políticas, es la esencia de la política, cuando la verdadera esencia de la Política, con mayúscula, es tomar partido y comprometerse con y por la gente. Para mí la política es mojarse.

Desde las responsabilidades institucionales hemos de ser conscientes que nuestras decisiones tienen consecuencias inmediatas en la felicidad o tristeza de las personas. Por tanto, la política es una herramienta con palabras y hechos, con relatos y realidades, con valores y compromisos, con lealtades y memoria. La política tiene sentido sólo si mejoramos la vida de la gente.

¿Por qué digo esto? Porque hace un par de años, teniendo el honor de ser el Portavoz del Grupo Socialista en la Diputación provincial, en la oposición, propusimos un Plan de Empleo desoído por los que hoy son oposición y no cuentan con ninguna mujer entre sus once diputados provinciales.

Aquella vez tampoco pensamos en la rentabilidad política de nuestra propuesta porque el deber de la oposición es controlar y promover alternativas de gobierno. Lo hizo Guillermo en la Asamblea y lo hicimos nosotros en la Diputación. El PP no quiso escuchar, enfermo en su sectarismo, y la consecuencia –terrible para ellos- se tradujo en derrota electoral, pero la verdadera derrota de la política y de la gestión provincial fue el haber tenido en sus manos mejorar la vida de la gente y no hacerlo. Cuando la política se convierte en estrategia sectaria deja de tener sentido.

Pues bien, ahora gobernamos la Junta y las dos Diputaciones provinciales y es el momento de traducir aquello de primero, la gente” en reconstruir una sociedad más justa para que Extremadura recupere la senda de la igualdad y el progreso, donde lo importante no sea la velocidad sino el avanzar todos juntos.

En este sentido, Guillermo Fernández Vara lo tiene decidido. Junta, Diputación de Cáceres y Diputación de Badajoz pondrán en marcha un Plan de Empleo que rescate a la gente en vez de a los bancos, que sume al sistema productivo en vez de dejar desprotegida a una enorme franja de la sociedad extremeña.

No haremos alardes ni pondremos en funcionamiento campañas de propaganda a costa de la desdicha de las personas que se ven sin trabajo y por tanto con las puertas cerradas del futuro para ellos, ellas y sus hijos e hijas.

Haya mucho o haya poco, nuestra prioridad es la gente y no haremos nada más que cumplir con nuestro deber, con el deber que nos ha encomendado Extremadura: servir a la sociedad para transformar la realidad, para sumar y multiplicar, para ser justos, para igualarnos a todos y todas en oportunidades. Nos han elegido para ello y es lo que estamos haciendo.

jueves, 30 de julio de 2015

La fortaleza del Partido y la transformación


Miguel Ángel Morales
Compromiso congresual con la militancia, que el Partido es la única garantía de cambio e inclusión y porque me debo a mi conciencia y en ella sólo cabe aglutinar voluntades para seguir construyendo una auténtica alternativa de izquierdas, moderna, igualitaria, que apueste por el conocimiento y el talento como fuerza motriz de toda composición de mayorías, son razones más que suficientes para que ni me planteara estar al frente de alguna Institución.

Si volver a conseguir la confianza de la ciudadanía fue una labor épica lograda con esfuerzo humano lleno de convicciones y valores socialistas, mantener y aumentar esa confianza en nosotros, depende de nuestra capacidad de gestión y sobre todo, de nuestra cercanía con la gente. Vamos a ir pueblo a pueblo, una vez más, para tender puentes de comunicación real entre la gente y la administración, con el partido como nexo inquebrantable.

¿Por qué? Porque en el PSOE descansa la historia y los ejemplos de personas que ya no están, que se fueron pero que siguen alumbrando el camino que debemos recorrer. Nuestra conducta debe estar garantizada por un espacio transparente en la acción y no únicamente en el discurso. Vamos a ser consecuentes y a consolidar la renovación exponiendo primero nuestros valores y la capacidad del socialismo para converger en un espacio de convivencia y de modernización estructural de lo que es susceptible y amerita ser cambiado.

Tenemos retos impresionantes ante nosotros y los cimientos de la consecución de los objetivos se llaman Partido Socialista Obrero Español. Trabajaré hasta el último día de mi vida por sumar y consensuar valores que descansen en la generosidad y no en la mezquindad ni el sectarismo. Seguir la estela de Ramón Rubial es un orgullo y nada es más contemporáneo ni vanguardista que ofrecer tu sudor para que la gente viva mejor y la esperanza vuelva a estar presente en nuestra visión de futuro.

Ramón decía que hay que vivir para el partido y no del partido. Esa máxima simple y conmovedora, nos sirve para entender que la grandeza no reside en la Jefatura de Estado ni en la pomposidad de actos vacíos y alejados del sufrimiento humano. Estamos aquí, y debemos entenderlo de una vez por todas, para abrir las puertas del futuro y que por ellas entre todo el mundo que se esfuerce, sea de donde sea, venga de donde venga y tenga lo que tenga.

Tan fácil como eso. Hasta que no seamos capaces de rescatar a un niño de un hogar desestructurado y subirlo al carro de la prosperidad, hasta que haya una mujer maltratada, hasta que la igualdad no sea un rasgo cultural definitivo, hasta que un estudiante se tenga que ir al extranjero a servir copas o hasta que un mayor muera en soledad, nuestro trabajo, nuestra sed de justicia social y nuestras banderas, tendrán más sentido que nunca.

Estamos aquí para transformar la sociedad y la transformación debe viajar en un vehículo de valores e ideología, de convicciones y honestidad, de sabiduría y empeño. Por todo ello, para quien escribe estas líneas, no hay mayor relevancia y honor que seguir el ejemplo de los grandes mentores del socialismo, única y verdadera garantía de futuro, equidad y progreso. ¡Anda que no queda!

viernes, 17 de julio de 2015

Logos y mentiras


Miguel Ángel Morales en Alcántara
Parte del escenario político tiende a creer que, entre el dedo y la llaga, la culpa es del dedo. De allí que sistemáticamente se apueste por alquimistas, magos y hechiceros que tergiversen los hechos, articulen ficciones e impongan la apariencia como filtro insuperable para los que ellos consideran la masa informe, es decir, el pueblo en sentido amplio.

La conformación de las sensibilidades, en un país como España, ha sido ideada y expuesta en torno a la simbología de un patriotismo que no está nunca a la altura de las acciones que ejercen los patriotas. Dicen que la bandera es de todos y de todas. Siento discrepar: creo en la igualdad como único universo que aglutine todas y cada una de las sensibilidades de ese pueblo, para otros, masa informe, para mí, suma de individualidades, cuya potencialidad está en lo diverso y no en la uniformidad nacional.

Dentro de este marco dialéctico, los alquimistas a sueldo susurran al oído de los usureros, de los responsables de que se salve a los bancos y no a la gente, de los protagonistas del despilfarro y de la enajenación de los derechos ciudadanos, de los que creen en la imperiosa necesidad de cambiar el logo o los discursos y de renovar los eufemismos.

Cuando el PP cambia su logo nos insulta a la cara. Quieren hacernos creer una voluntad de cambio a golpe de fachada –palabra que los retrata- que no revisa ni una sola de sus medidas. Insisten en la recuperación en vez de asumir la precariedad laboral como la nueva forma de esclavitud. Han ejercido el poder sobre la debilidad de la gente y eligen cuatro taburetes, un azul más suave y un círculo para encerrar su marca, la marca de la desigualdad, la corrupción y la mentira.

Es indignante asistir a la política de cosmética en vez de atacar de frente los problemas de la gente. No nos eligen para presentar logos y un entramado estético destinado a seguir apostando por el eufemismo y el vacío verbal como formas de distracción.

No hay debate de ideas, sino objetivo de posicionamiento. No hay miedo al ridículo, sino la vacuidad como forma inequívoca de la ausencia de modelos y valores. Nos han elegido para soñar el futuro y construirlo sin dejar a nadie en el camino y tenemos que contribuir, con todas nuestras fuerzas, a que la política sea el espejo en el que la población pueda mirarse e imaginar un tiempo nuevo que sea algo más que un sintagma.

Nuestra vocación de servicio por la transformación de la sociedad tiene que imponerse a la frivolidad y el caos en el que quieren, los alquimistas de las formas, ahogar el espacio ideológico en el que debe latir la política y la confrontación de valores. Qué más da un logo nuevo si la mentira es tan vieja como los bancos suizos en los que descansa el dinero de la corrupción de algunos.

viernes, 10 de julio de 2015

Tiempo de resumir sentimientos y de vivir para la gente


Guillermo Fernández Vara y Miguel Ángel MoralesNo fue fácil. Cuando asumí la Secretaría General del PSOE de la provincia de Cáceres habíamos perdido la Junta de Extremadura y la Diputación, nos separaban 20 mil votos del PP provincial y la militancia estaba desanimada, incrédula y a la vez necesitada de proximidad. Era tiempo de fuga y caídas al vacío, de desesperanza y de olvido. Poca gente recordaba que cada piedra levantada en Extremadura tenía la autoría de un socialista.

En mi discurso congresual me comprometí con la militancia a la renovación necesaria en las listas de la Asamblea, Diputación y a no acumular en una persona cargos de relieve. Hoy puedo decir que he cumplido con mi palabra, al fin y al cabo, mi única medida ante el juicio del tiempo y de la gente. Pude equivocarme y seguro que podré equivocarme, pero hoy estoy tranquilo con mi conciencia, con la militancia y con mi equipo que ha convertido un proyecto político en una realidad colectiva.
La oposición es muy dura aunque para alguno haya sido el pretexto definitivo para vagar en la intrascendencia. La gente exige al PSOE más que a nadie porque nuestra acción debe estar acompañada por una carga ética sin fisuras. ¡Cómo no va a exigirnos si fue el socialismo quien dignificó a Extremadura!

Estar a la altura de nosotros mismos es estar a la altura de la ciudadanía, haciendo kilómetros, escuchando críticas, comprometiéndonos con el dolor y cumpliendo lo que propusimos hemos sido capaces que, como en su día dijo Guillermo, “la sociedad vuelva a sintonizar radio PSOE”.

Y cuando sentí el palpitar de los corazones en la plaza pública delante de la Asamblea de Extremadura, el día de la toma de posesión de Guillermo, supe definitivamente que lo habíamos hecho, que no somos más que la punta de lanza de la esperanza de toda Extremadura y que vamos a cumplir con las expectativas porque hemos vuelto a ser nosotros mismos.

Es un tiempo de mujeres, pero sobre todo es el tiempo de la gente, es el tiempo de la generosidad, de la igualdad y la desaparición de las vanidades. Quien no lo entienda, sobra. Aquí, entre nosotros, están esperando que se abran las Urgencias, que abaratemos los libros de texto y que construyamos las condiciones para que todos y todas puedan dignificarse a través de un derecho inalienable como es el trabajo.

Hay muchos retos por delante, pero tenemos muy claras nuestras prioridades y las formas para atender cada reclamo ciudadano, cada crítica y cada reproche. Las puertas de la Asamblea están abiertas para el pueblo y el Partido que represento tiene todas las herramientas para construir consensos desde el respeto de las posiciones y buscando el bienestar de todos y de todas en cada una de sus acciones. Hemos llegado para compartir un espacio de decisiones y nadie se quedará en el camino. Es nuestro compromiso, la gente.

domingo, 28 de junio de 2015

Charo Cordero y Blanca Martín en un tiempo de mujeres


Charo Cordero, Miguel Ángel Morales y Blanca Martín
Nunca quedará tan clara la diferencia de lo que sentimos ante la vida y esperamos edificar en ella, como cuando se sienten en sus sillas los diputados y diputadas provinciales de Cáceres. Habrá tres fuerzas políticas representadas pero solo hablarán las mujeres desde el Grupo Socialista. El PP ha querido volver a retratarse como lo que es, un ejemplo de lo rancio y sectario, un ejemplo de lo que no queremos que sean estos tiempos. Son once los representantes de la derecha y ninguna mujer. Siento vergüenza ajena.

Con el respaldo unánime de la Ejecutiva provincial y del Comité provincial del PSOE, Charo Cordero fue propuesta para ser Presidenta de la Diputación. No soy capaz de expresar mi felicidad y orgullo por ver a mi amiga y compañera de partido al frente de una institución que debe generar igualdad, inclusión y dignidad en el empleo.
Charo es un ejemplo de gestión, es una inestimable inspiración para todos los que estamos en política y para todos los que quieran aportar su visión del mundo en esta actividad de servicio a la gente y de transformación de las realidades. Charo Cordero encarna todos y cada uno de los valores del socialismo. Es lo mejor de nuestras banderas y será una Presidenta sólida en la gestión, transformadora en las políticas e igualitaria en los derechos. Con ella, el sectarismo pasado se acabará. La provincia volverá a respirar progreso.

Por otro lado Blanca Martín, compañera y amiga, presidirá la Asamblea de Extremadura, su protagonismo es otro claro ejemplo que en materia de igualdad es irrenunciable nuestra lucha. Ahora toca gobernar y nadie mejor que ella para llevar adelante la bandera de la igualdad desde la presidencia de la Asamblea de Extremadura. No será una simple anécdota sino la capacidad personificada para trabajar con un gobierno que encontrará dificultades por las veleidades pasadas de un Emperador que, al final, tenía pies de barro y una pátina indudable de machismo.

Blanca ha estado a nuestro lado horas y horas, se ha recorrido la provincia metro a metro y ha participado activamente en las decisiones y trabajo para recuperar la Diputación de Cáceres y la Junta de Extremadura. Dará protagonismo a una ciudad muy importante para el PSOE, Plasencia y nos hará sentirnos orgullos por su capacidad, compromiso y trabajo porque también encarna todos y cada uno de los valores del socialismo
Habrá mujeres decidiendo el futuro de toda una sociedad ilusionada con el cambio que proponemos, estamos convencidos que fueron  mujeres como Blanca y Charo las que dieron el impulso definitivo para abrir de par en par las puertas de la esperanza que hoy se respira en Extremadura con la victoria del PSOE.